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La Razón • La crisis mundial toca fondo y Bolivia siente el desempleo

Los mercados bursátiles muestran recuperación. Organismos internacionales revisan previsiones sobre la desaceleración. Bolivia aplica medidas; sus empresarios piden una agenda económica.

La crisis económica mundial está tocando fondo según estimaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y se vería una luz al final del año. Mientras tanto, las estadísticas oficiales confirmaron que la crisis financiera y económica mundial impactaron en Bolivia a los sectores con mayor valor agregado de la producción y el Gobierno y los afectados no encuentran un espacio para definir una agenda económica que evite mayores daños, en un país que no ha salido de la pobreza.

“El informe Perspectiva Económica, difundido en París por la OCDE, es menos pesimista que las estimaciones de los dos años precedentes, debido a la mejor evolución de la economía de algunos países en desarrollo y de Estados Unidos”, difundió la agencia ANSA; pero la recuperación será muy lenta a pesar de la aparente mayor estabilidad de los mercados financieros. “La economía mundial tocará fondo hacia fin de año, tras lo cual habrá una recuperación débil, con niveles históricos para el desempleo”, dice el informe.

En América Latina hay un rezago en los efectos. Sin embargo, el gerente general de Credifondo del Perú, Carlos Sotelo, que llegó al país para dar una charla sobre las alternativas de inversión en los fondos mutuos de inversión, afirma que en Bolivia y Perú “deberíamos estar en el peor momento de la crisis”, esperando que en el segundo y tercer trimestre, la desaceleración sea más fuerte. “Hacia finales del año habría una recuperación; eso es lo que se contempla para todas las economías de la región”.

En el caso del Perú, explicó que no están en recesión porque no han tenido dos trimestres seguidos con crecimiento negativo; sin embargo, los inversionistas en acciones con alto nivel de riesgo serán afectados; implicando que sus empresas exportadoras son las más afectadas, especialmente las textileras y agroindustriales.

En el caso de Bolivia, los fondos de inversiones tienen estrategias conservadoras al invertir en inversiones de renta fija de la más alta calidad crediticia. Y la crisis sólo tuvo un impacto en la reducción de las tasas de interés, que no afectó la rentabilidad básica.

El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce, dijo que el segundo trimestre sería el peor para el crecimiento económico boliviano.

El 2008, el crecimiento fue del 6,15% y en el primer trimestre del año creció en 2,4%. Una proyección realizada por el Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA) muestra que el Producto Interno Bruto (PIB) el 2009 será del 2,83%, debido a que sectores clave como la minería e hidrocarburos no impulsarán la economía como lo hicieron el año pasado.

El sector financiero será el principal sector que impulse el crecimiento anual con un 4,2%, tasa que explicaría el 17% del crecimiento del PIB para este año.

Existe alerta por los datos de la inflación que se mantiene en negativo desde febrero cuando llegó a -0,07%; en mayo registró 0,18%. En marzo, llegó al punto más alto: -0,49%. Si la tendencia continúa aparece la deflación, una caída generalizada del nivel de precios de bienes y servicios.

El Gobierno mantiene una política monetaria contracíclica. “La población tiene que mantener su estándar de vida, su nivel de consumo porque nuestro modelo económico se debe al consumo interno”, enfatizó Arce.

Esta es una medida adecuada, en el marco de lo que están aplicando todas las economías en el mundo, detalló Sotelo. Coincide con la autoridad boliviana al señalar que las empresas serán las más afectadas por la reducción de la demanda mundial.

Otro enemigo del crecimiento ronda. La CEPAL señaló que hay un 10% de desempleo en Bolivia; son 454.000 ciudadanos bolivianos que están desempleados, aclaró el presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia, Gabriel Dabdoub.

“Centenares de pequeños talleres de confeccionistas nos hemos quedado sin trabajo”, ellos son microempresarios, advierte una pequeña empresaria exportadora que busca en las ferias y ruedas de negocios alternativas para seguir vendiendo. Es una empresa formal que no da su nombre para no afectar su imagen en el mercado nacional e internacional.

“De hecho que se van a reducir las exportaciones no tradicionales pero no tanto como las tradicionales. Es bueno que en los últimos años, las empresas y gobiernos hayan tenido estás políticas de autodesarrollo en exportaciones no tradicionales. Pero se va a sufrir un poco en estos meses o par de años, hasta que se recuperen las grandes economías”, indicó Sotelo.

“Debemos trabajar conjuntamente entre el sector público y privado para hacer una agenda económica en base a políticas fiscales o de producción y evitar un impacto negativo adicional a la economía boliviana”, enfatizó Dabdoub.

Mientras tanto, el Gobierno no asegura la devolución inmediata de impuestos (Bs 600 millones en Cedeim) a todos los exportadores. Ofrece créditos, a través del BDP, para que puedan conseguir recursos para invertir en bienes de capital e insumos.

Según el INE, las importaciones de bienes de capital se incrementaron en los últimos cinco años. En abril 2004, se importó un valor de 28.202.721 bolivianos. En abril de este año, las importaciones de este tipo fueron de 77.143.226 bolivianos.

La importación de alimentos y bebidas en abril del 2008 fue de 31.067.509 bolivianos y este año, en el mismo periodo bajó a 28.759.083 bolivianos.

De manera general, las importaciones se redujeron en los primeros cuatro meses del 2009 en comparación al año pasado. Para el ministro Arce, estas cifras muestran que al interior de la economía se están sustituyendo por productos bolivianos.

“Hay que aclarar que la composición de nuestras exportaciones es muy buena. Hay un grueso de importaciones, casi un tercio que son bienes de capital. Eso a la larga es mayor capacidad productiva. El otro porcentaje tiene que ver con materias primas y un 20% ó 18% que eran bienes de consumo. Esto también obedece un poco a las políticas arancelarias que hemos seguido. Para el tema de la inflación hemos bajado prácticamente a cero los aranceles de alimentos y ahora los volvemos a subir haciendo que disminuyan las importaciones de alimentos de algunos países”.

Agrega que están incentivando el crédito en la economía “en momentos en los que se necesitan créditos. Eso debería paliar enormemente las nuevas inversiones, la generación de empleo, al margen de los programas que el Estado haya elaborado para absorber empleo” y los empresarios grandes, medianos y pequeños tienen que aprovecharlos, sin pretextos, advirtió.

Sin embargo, agregó que los microempresarios no podrán acceder a ellos. Sólo en El Alto existen 10.000 microempresas, en diferentes rubros, que necesitan maquinaria y capacitación. El acceso al crédito es un obstáculo permanente para su crecimiento.

Si bien el diálogo para generar una agenda económica pública y privada está pendiente, el martes 30 de junio, el Ministerio de Trabajo, la Confederación de Fabriles, la Federación de Empresarios de La Paz y la Fundación INASET organizan el seminario “Los desafíos de la creación de empleo digno, transformación productiva y la construcción de la economía posneoliberal”.

Alternativas empresariales

Inversión • La oferta de crédito para las pequeñas y medianas empresas tienen una oferta amplia en el mercado financiero. El Banco de Desarrollo Productivo (BDP) cuenta con una nueva línea de 200 millones de dólares. El ahorro en el sistema bancario boliviano llegó el 2008 a 5.690 millones de dólares y continúa subiendo. La Bolsa de Valores Pyme es otra opción.

Estrategia • Los expertos en administración de empresas, como PriceWaterhouse Coopers, señalan que se abre una oportunidad, en tiempo de crisis económica, desarrollar y ejecutar un programa para reducir costos y crear una plataforma operativa sostenible para las empresas, que no implique perder valores en recursos humanos y activos.

Entrevista

“La población tiene que mantener su consumo y estándar de vida”

LUIS ARCE CATACORA, ministro de Economía y Finanzas Públicas, es bastante optimista y está seguro que la recesión no llegará al país.

¿Estamos en un proceso de recesión en el país?
No. Definitivamente no. Una economía está en recesión, cuando el Producto Interno Bruto durante tres trimestres consecutivos muestra signos negativos; lo dice el National Bureau of Economic Research, una institución norteamericana que ha definido estos parámetros para la recesión. Si una economía muestra trimestres intercalados positivo y negativo, no es recesión. Entonces hay malas noticias para nuestros analistas. La economía boliviana está creciendo al 2,4%, en el primer trimestre. En los pasados 12 meses hemos crecido 6,15%. Ahí no hay dudas que no existe recesión. En el primer trimestre no hay recesión. Estados Unidos sí está en recesión.

¿Esa recesión nos va a impactar a pesar de las medidas gubernamentales?
Vamos a decirlo una vez más, hay dos fases de la crisis financiera: una, es un efecto sobre el sector financiero, y dos, sobre volúmenes y precios, lo que llamamos el sector real de la economía. En el primer caso hemos evaluado y ratificado la hipótesis que la crisis financiera no va a afectar al sistema financiero boliviano, por lo tanto está blindado y ratificamos ese hecho. También dijimos que el sector real por supuesto que iba a caer, era un efecto y éste dependería de la duración de la crisis y ese es el tema de discusión para que uno tome medidas radicales o moderadas. Cuánto dura la crisis financiera internacional, nadie quiere ponerle números, pero para los que hacemos política económica tenemos que hacerlo. El 2008 veíamos que podía afectarnos en el segundo semestre por el descenso vertiginoso de los precios internacionales desacelerando las otras economías o poniéndolas en recesión, afectando la demanda de nuestros productos. Eso se veía venir. Calculamos que las exportaciones iban a caer en 1.200 ó 1.300 millones de dólares, pero con respecto al pico de récord de exportaciones que tuvimos. Luego de los datos del último trimestre vemos recuperación de precios, de las bolsas con altibajos; hay más optimismo, especialmente para el sector minero que exportó más que el año pasado, en volúmenes.

El sector no tradicional está afectado, particularmente la industria manufacturera.
No se ha resuelto la crisis alimentaria en el mundo y toda la producción de alimentos sigue teniendo mercado. La crisis podría manifestarse focalizadamente en algunos sectores por la reducción de la demanda externa y no por políticas internas. Estados Unidos ha bajado su demanda entre 40 y 45%, es muy fuerte. Nuestro sector textil sigue exportando a ese país. Hemos creado un fideicomiso para ellos y está funcionando. Lo que no está funcionando son los mecanismos con Venezuela y tendrán que ajustarse. La pregunta es si por un problema de demanda externa tiene que haber alguna compensación o medida que favorezca a los exportadores;?otra cosa es motivarlos para que se inserten, pero en este momento hay un achicamiento de la demanda. Es un problema del neoliberalismo.

¿Se van a tomar algunas medidas para evitar este impacto?
Es difícil. Se le ha encargado al Ministerio de Desarrollo Productivo y Plural justamente que proponga medidas para aliviar.

Analistas internacionales están viendo que se tomen medidas para el 2010 por efecto de la misma crisis, ¿qué está haciendo el Gobierno?
Ya hemos iniciado el estudio del 2010 con miras a elaborar el Presupuesto General de la Nación, los planes de financiamiento y de inversión pública. En los próximos días vamos a tener información para la discusión. La población tiene que mantener su estándar de vida, su nivel de consumo. El próximo año no vamos a sentir grandemente la crisis;?tenemos muy buena regulación del sistema financiero. No sólo eso, hay una política clara de incentivar el crédito en la economía. Eso debería paliar enormemente las nuevas inversiones, la generación de empleo, al margen de los programas que el Estado haya elaborado para absorber empleo. Esto es fundamental porque los empresarios afuera no van a tener líneas de crédito, aquí las estamos abriendo y tienen que aprovecharlas.

“El año pasado veíamos que podía afectarnos en el segundo semestre por el descenso vertiginoso de los precios internacionales”.

Entrevista

“Este segundo y tercer trimestre serían los peores de la crisis”

CARLOS SOTELO, gerente General de Credifondo Perú, asegura que por el momento la inversión pública tiene que reemplazar a la privada.

Las exportaciones han bajado y los países generaron políticas fiscales y monetarias. ¿Es la respuesta frente a la crisis?
Claro. Eso funciona en los países en los cuales el consumo descansa en el consumo diario de las personas, caso de Perú, Bolivia, Estados Unidos. Los gobiernos bajan los impuestos, tasas de interés, las personas tiene más dinero, salen y gastan. No funciona en economías como el Japón que depende de las exportaciones y del ciclo económico que se reactive. Las economías de manera sincronizada aplicaron planes de estímulo sin precedentes. El reto es comenzar a salir y eso es un arte: si es muy rápido pueden frenar el crecimiento y hacer que las economías entren en recesión nuevamente, como sucedió históricamente. Van a tener que quitar de a poco estas políticas expansivas para no frenar su recuperación.

Bolivia y Perú tienen un importante sector textil afectado por la demanda internacional, ¿qué se puede esperar?
Los sectores exportadores por más que sean tradicionales o no tradicionales son los que más sufren, como en Japón. Los sectores textiles, agroindustriales en el Perú son los que más están sufriendo y tienen los mayores despidos. Aquí entran las políticas gubernamentales de dar empleo en el sector público. Los gobiernos están comenzando a recoger a estas personas en empleos temporales, en el mayor gasto de la política fiscal expansiva;?cuando la economía mundial eche a andar, los gobiernos se retraerán. Así está contemplado el modelo de recuperación a nivel mundial. Inversión pública reemplaza a la inversión privada.

¿Y qué pasa con las empresas?
Tienen que aceptar el mal momento. Los inversionistas saben que las exportadoras tiene mayor volatilidad que las empresas internas. Esto va a pasar, probablemente el próximo año y medio estemos viendo la recuperación de las cotizaciones. Las bolsas anticipan las buenas y malas noticias.

¿Los planes de los países grandes fueron tomados a tiempo?
Sí. Ya los niveles de despidos están disminuyendo, la caída en los precios de las casas están siendo menores y la bolsa se da cuenta de todo eso y por eso cambia la tendencia. Uno tiene que mantener sus inversiones sobre todo cuando ya tocamos fondo.

¿Tocamos fondo en la región?
Tenemos un poco más de rezago, pero va a ser corto. Este segundo y tercer trimestre deberían ser los peores. A finales del año se contempla una recuperación para todas las economías de la región. Estamos en una desaceleración fuerte. Sobre la base de análisis que hicimos y de varios bancos de inversión, no vamos a entrar en recesión en Perú y Bolivia.

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