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Página Siete • Valores de renta fija: ¿qué son y qué características tienen? • 20/11/2016

En el mercado de valores boliviano las operaciones que se realizan están altamente concentradas -aproximadamente 95%- en valores de renta fija.
En la mayoría de las bolsas de valores del mundo el principal activo que se negocia son las acciones de las empresas (que deben estar previamente registradas). Debido a que no es posible conocer con anticipación si una empresa perderá o ganará dinero, las acciones son consideradas valores de renta variable.
En el mercado de valores boliviano las operaciones que se realizan están altamente concentradas (aproximadamente 95%) en valores de renta fija. Si bien se tienen listadas las acciones de varias empresas, éstas no se negocian con frecuencia. Todos los activos de renta fija se basan en la entrega de dinero de un inversor a un emisor, y la devolución por parte de éste del capital, más intereses a lo largo o al cabo de un determinado periodo.
Pero, se debe tener en cuenta que renta fija no implica necesariamente rentabilidad fija ni ausencia de riesgo. El inversor en renta fija puede actuar de dos formas, que determinarán en gran parte el riesgo y la rentabilidad de su inversión:
Opción 1: conservar el título hasta su vencimiento
En este caso, la rentabilidad está prefijada durante toda la vida del título. Un bono al 5% pagará 50 bolivianos anuales por cada 1.000 bolivianos de valor nominal, y uno al 6%, 60 bolivianos. Es lo que pagará el emisor cada año, durante toda la vida o duración del bono, ni más ni menos. Así, si usted mantiene un bono simple hasta su vencimiento sabrá exactamente cuánto y cuándo lo obtendrá, siempre y cuando la empresa u organismo emisor pueda hacer frente a sus pagos.
Como la rentabilidad es conocida de antemano, el riesgo para el inversor es precisamente este posible incumplimiento por parte del emisor, conocido como riesgo de crédito o riesgo de insolvencia. El riesgo de insolvencia o de crédito es la probabilidad de que el emisor del título no pueda hacer frente a sus obligaciones: tanto el pago de cupones (intereses) como del reembolso o devolución del capital inicial prestado.
Para un inversionista individual puede resultar difícil realizar el análisis económico-financiero necesario para saber si un emisor (empresa privada u organismo público) podrá cumplir sus compromisos de pago dentro del tiempo fijado. Ese análisis es tarea de empresas especializadas de calificación. Estas empresas publican periódicamente la calificación o «rating” de los emisores de títulos de renta fija.
Cuanto más alta sea la calificación crediticia del emisor, menor es el riesgo de insolvencia estimado y por lo tanto, más segura la inversión. Por supuesto, se aplica la regla de riesgo / rentabilidad: cuanto peor es la calificación crediticia, mayor es el riesgo y por lo tanto mayor tendrá que ser la rentabilidad ofrecida para que un inversor se pueda interesar.
Las calificaciones otorgadas por las empresas especializadas pueden ajustarse con el tiempo, a la luz de cambios producidos en las empresas, en su competencia, en los mercados en que participa o en la economía en general. Cabe destacar que ni las más prestigiosas empresas de calificación son infalibles y que nadie puede prever con certeza el futuro económico de una empresa u organismo oficial. Una buena calificación no es garantía absoluta contra el riesgo de insolvencia.
Opción 2: vender el título en el mercado secundario
En este caso, el rendimiento que obtiene será la diferencia entre su precio de transmisión (venta) y su precio de adquisición. El riesgo para el inversor es que desconoce a qué precio podrá vender el título en el futuro.
Por ejemplo, si usted adquiere un bono a 10 años, pero resulta que siete años después necesita negociarlo para recuperar su capital inicial, tendrá que venderlo a otro inversionista en el mercado secundario. Puede obtener una ganancia, pero también puede perder.
El precio de transmisión dependerá del mercado, es decir, de la demanda o del interés de otros inversores en su título. Esta demanda se ve afectada sobre todo por las tasas de interés del mercado, cuyo nivel está inversamente relacionado con el precio de los valores de renta fija.
Relación entre precio de mercado y tipos de interés
Supongamos que compra usted un bono de una nueva emisión con cupón del 6%, lo que significa que genera 60 bolivianos anuales en intereses por cada 1.000 bolivianos de valor nominal. Pero dentro de un año las tasas de interés suben. Su bono seguirá ofreciendo sólo 60 bolivianos anuales, pero los emisores de títulos nuevos ahora ofrecerán rentabilidades mayores acordes con las nuevas tasas (por ejemplo al 7%).
Si los inversores ahora tienen la oportunidad de comprar nuevos bonos, como el que usted tiene pero que ofrecen un 7%, la única opción que tendrá usted para vender el suyo al 6% será de venderlo por debajo de su valor nominal (es decir, con descuento). De la misma forma, si bajan las tasas de interés en vez de subir, las nuevas emisiones de bonos ofrecerán rentabilidades por debajo del 6%. Esto hará su bono más atractivo a otros inversores, y estarán dispuestos a pagarle un precio por encima de su valor nominal.
Vemos entonces que el inversor, que quiere vender un título de renta fija antes de su fecha de reembolso, corre un riesgo de tasa de interés. Este riesgo será mayor cuanto más largo sea el plazo de reembolso del título. Si quiere usted invertir en renta fija, lo habitual es abrir una cuenta de inversiones en una agencia de bolsa. La compra de los títulos se debita de esta cuenta y los rendimientos obtenidos también se depositarán en ella. Las agencias de bolsa cobran comisiones que deben pactarse previamente.
Títulos de renta fija que se negocian en la Bolsa Boliviana de Valores
Los títulos de renta fija emitidos por empresas que más se negocian en la Bolsa Boliviana de Valores (BBV) son los pagarés bursátiles y los bonos corporativos.
Pagarés
Los pagarés de empresas son títulos de deuda emitidos por empresas privadas para cubrir sus necesidades de financiación a corto plazo. Confieren a sus tenedores un derecho económico sobre la empresa (es decir, los convierten en acreedores).
Los pagarés de empresas, al igual que las Letras del Tesoro, se emiten a muy corto plazo, por lo que su liquidez es alta. La gran diferencia es que mientras las Letras del Tesoro son emitidas por el Gobierno, los pagarés lo son por empresas privadas.
Su riesgo dependerá entonces de la calidad de la empresa. Debido a este incremento del riesgo, su rentabilidad suele ser algo superior a la que ofrecen las Letras del Tesoro (prima de riesgo).
Bonos
Mientras los títulos de deuda pública son emitidos por un gobierno u organismo público, la renta fija privada representa deudas de empresas privadas, por lo que su riesgo y rentabilidad dependerán de la calidad de la empresa.
Los bonos son títulos que representan una parte de una deuda, a favor de su tenedor, y emitida por una entidad para la financiación de sus actividades. Los títulos de renta fija privada son emitidos por empresas privadas. Su rentabilidad y riesgo previstos tienen que ver con la calificación crediticia del emisor, como se explicó líneas arriba y también con el plazo de reembolso y las tasas de interés.
Los instrumentos de renta fija se clasifican en dos categorías
Hay una amplia gama de productos de renta fija, con distintas duraciones (vencimientos), nivel de riesgo y formas de percibir las rentabilidades. A grandes rasgos, estos instrumentos se pueden clasificar: según su emisor y según su plazo de captación y negociación.
Según su emisor
– Renta fija pública o «Deuda Pública”: cuando el emisor es el Estado u otro organismo público.
– Renta fija privada: cuando el emisor es una empresa privada.
Según su plazo de captación y negociación
– Activos de renta fija a corto plazo (un año o menos). Estos activos tienen menor riesgo y elevada liquidez (es fácil comprar y vender en los mercados secundarios).
– Activos que se emiten a plazos medios y largos (a partir de dos años). El riesgo en este caso es mayor, ello por el horizonte de plazo más largo.
Para ver la página de origen haga clic aquí.

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