Preparemos una lucha salarial para el 2011

El Gobierno, la inflación y la clase obrera:

1.- La espiral inflacionaria de estos últimos meses, ha llevado a subida de precios de hasta el 30% de varios mercancías de primera necesidad (carne, azúcar, pollo, papa, etc.) y una inestabilidad de precios de varios productos (subidas constantes), ha liquidado totalmente el incremento salarial reglamentado por el gobierno nacional al salario mínimo y al salario básico del año 2010, hasta octubre del 2010 la tasa de inflación acumulada ha llegado a 4,6% (sobrepasando las estimaciones que el gobierno planteo a inicios de año). Esta situación es expresión de la tendencia alcista de la inflación que desde el 2002 azota nuestra economía y que cada tiempo apunta a un peligroso proceso inflacionario.

Desde al año 2002, nuestra economía ha sufrido cambios significativos con relación a la subida de los precios de los productos de consumo, revirtiéndose la tendencia de la caída de los índices de inflación, a partir de esa fecha hemos tenido un peligroso proceso de espiral inflacionaria (“tendencia alcista de la tasa de inflación”), que el año 2008 rompió los límites incluso de las proyecciones del propio gobierno, y que este 2010 plantea la misma perspectiva. El Ministro de Economía y Finanzas, Arze Catacora, mantiene una política mentirosa ocultando esta situación, haciendo malabarismo en el cálculo de inflación manejado políticamente para hacer ver que los precios no han subido significativamente, negando la realidad social de las clases trabajadoras.

2.- Mas aún todos los trabajadores de Bolivia, han cuestionado las pequeñas cifras de inflación que el gobierno reporta a partir del Instituto Nacional de Estadística (INE) o el Banco Central de Bolivia (BCB), las cifras menores al 1% de inflación mensual, para la clase obrera fabril denota el carácter no científico y anti-obrero de los análisis económicos oficialistas, que como lo hicieron en el periodo neoliberal, siguen ocultando la verdad a los trabajadores. Queda claro para los trabajadores fabriles que el cambio de la metodología del calculo del IPC (2008) tuvo como objetivo presentar cifras menores de inflación, dado que dentro de la canasta familiar a ser tomado en cuenta el rubro de alimentos se ha reducido a solo el 39% de toda la canasta familiar.

3.-La situación descrita, ha acentuado la perspectiva a la caída del salario real de la clase obrera. Si los trabajadores sumamos los pequeños incrementos parciales que ha dado el gobierno nacionalista, el salario mínimo nacional legal, desde al año 2006 al 2010 se ha incrementado de un Bs. 440, a Bs. 647 (un incremento nominal de Bs. 207). Adicionalmente el año 2007 y 2010, se ha fijado un porcentaje de incremento sobre el cual cada sindicato tiene que negociar el incremento al salario básico (5%, 10%, 12 y 5% respectivamente). Como se vera estos incrementos al salario nominal, son solo nominal, no se pueden constituir en incrementos al salario real, (la cantidad de bienes y servicios que compramos con nuestro salario), ni siquiera podríamos decir que se constituye en una compensación de la perdida adquisitiva del salario por la inflación.

4.- Desde el gobierno se ha planteado que esta espiral inflacionaria tiene carácter “momentáneo”, “circunstancial” o “transitorio”, se atribuye a problemas ocasionados por el “cambio Climático”, la especulación comercial (inflación importada). Ambas circunstancias no son transitorias o momentáneas, marcan una tendencia clara. Recordamos a los trabajadores fabriles que el capitalismo ha entrado a su cuarto año de crisis.

Esta situación ha establecido con claridad que no existe una relación directa entre el salario y los niveles de precios de los productos (los economistas burgueses, siempre han aludido a esto para impedir que los trabajadores logremos incrementos salariales). Bajo estas perspectivas, la Confederación General de Trabajadores Fabriles de Bolivia, llama a los Comités Sindicales, los Sindicatos de fábrica, a las Federaciones Regionales e Intersindicales y las Federaciones Departamentales, a preparar una lucha nacional, por defender el salario y preparar las alianzas necesarias para luchar por condiciones de vida mas dignas para todos los trabajadores del país.

Como máxima organización de los trabajadores fabriles, estamos comprometidos en profundizar el proceso político que vive nuestro país, pero también evitar que este proceso se desvié o interrumpa. Es en esta medida que llamamos a los trabajadores del país a preparar una intervención política independiente de los trabajadores. Exigimos al gobierno el control de la comercialización de los grandes mayoristas que desvían los productos al contrabando, con medidas duras hasta el encarcelamiento de quienes se hacen ricos con el hambre del pueblo.

La Paz, Noviembre 9 de 2010

CONFEDERACION GENERAL DE TRABAJADORES FABRILES DE BOLIVIA

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