El Universal • Hidroeléctricas amenazan a delfines del Amazonas

Las centrales de Jirau y Santo Antônio han afectado a esta especie, que incluso se ha quedado atrapada entre las dos grandes presas, según estudios y especialistas

Por: Eduardo Franco Berton y Gustavo Faleiros / El Universal

Las centrales hidroeléctricas de Jirau y Santo Antônio en el mayor afluente del río Amazonas se han convertido en un experimento evolutivo en tiempo real, aislando una población de delfines de Bolivia y Brasil…

Su popularidad no ha sido suficiente para salvarlos de las amenazas, a causa de las represas del río Madeira.

Empobrecimiento genético

La distinción con su pariente más cercano —I. geoffrensis— se produjo gracias a las barreras naturales, cascadas y rápidos, que ais- laron hace miles de años a parte de la población. Mientras que el I. geoffrensis se encuentra en Venezuela, Colombia, Perú, Brasil y Ecuador. Los I. boliviensis sólo están presentes en Bolivia.

Según estudios más recientes, los bufeos pueden realizar migraciones regionales y visitar a sus parientes más cercanos que viven debajo de los rápidos del río Madeira. Los dos delfines pueden incluso aparearse entre ellos y permitir una hibridación de la especie, pero la construcción de las presas hidroeléctricas de Jirau y Santo Antônio hace aproximadamente una década en la cuenca del río Madeira aisló definitivamente al Inia boliviensis de su pariente el Inia geoffrensis, dejando inclusive una población de delfines atrapados entre las dos grandes presas.

Ubicadas en Rondonia, Brasil, a unos cientos de kilómetros del departamento del Beni, Bolivia, las represas de Santo Antônio y Jirau comenzaron a funcionar en 2012 y 2013, respectivamente. Juntas tienen una capacidad de más de 7300 MW, lo que las convierte en las más grandes jamás implementadas en un río amazónico occidental…

Las dos plantas implementaron sistemas de transposición de peces. En teoría, esto aseguraría que las especies migratorias pudieran seguir transitando las aguas del Madeira. Sin embargo, ninguno de estos sistemas fue diseñado para satisfacer el flujo de los mamíferos acuáticos.

Investigadores revelaron que hoy en día hay una población de unos 50 a 100 bufeos atrapados entre Jirau y Santo Antônio…

En los estudios genéticos realizados por Jirau durante 2012, demostraron que antes del cierre de las compuertas ya se observaba individuos de Inia boliviensis aguas arriba y aguas abajo de cinco grandes cascadas, lo que indicaría, por tanto, que la presa no representaría barreras insuperables… se consideró que no era necesario adoptar medidas de mitigación.

Sin embargo, un dictamen técnico de 2018, elaborado por la empresa concesionaria de Jirau, Energia Sustentável do Brasil (ESBR), confirmó que la represa promovió el aislamiento de las poblaciones de Inia boliviensis aguas arriba. Se señaló que, “se solicita a la ESBR que incluya en el proyecto ejecutivo de conservación de la fauna que se presentará al Ibama, acciones de compensación ambiental relacionadas con esta población de cetáceos aislada entre las dos presas”.

¿Y qué ocurre cuando una población de delfines de río queda atrapada entre represas?, la bióloga Miriam Marmontel, una de las principales investigadoras de cetáceos en Brasil, del Instituto Mamirauá, señaló que… este tipo de confinamiento representa un empobrecimiento genético que a la larga los condena a desaparecer. “Son relativamente pocos animales y la tendencia es que se enfermen, no sabemos en cuánto tiempo”. Investigadores afirman que hasta ahora no hay un verdadero esfuerzo de vigilancia por parte de las empresas.

En el caso de Santo Antônio Energía indicaron que los análisis anteriores mostraban poblaciones sólo aguas arriba de la planta, y no entre las dos represas, lo que, según ellos, no impediría que los delfines se reprodujeran. También respondieron: “Santo Antônio Energía analiza la posibilidad de realizar un monitoreo poblacional o un análisis genético de estas especies para saber si el número de individuos se mantiene constante y si hay viabilidad de reproducción entre ellos. La vigilancia de la especie depende de la autorización del Ibama”. En el caso del consorcio ESBR, de la planta de Jirau, dijo: “[La empresa] ha estado cumpliendo con los requisitos de la licencia ambiental… se cumplieron debidamente las acciones indicadas en la licencia, por lo que se realizaron decenas de campañas de monitoreo en el Área de Influencia Directa, verificando la existencia de una sola especie de boto, Inia boliviensis, única especie presente en este tramo del río Madeira”.

Fragmentación del hábitat

A causa de las dos represas quedaron fragmentados en su totalidad. El biólogo Paul Van Damme declaró: “Los bufeos necesitan de las migraciones para poder vivir, ellos utilizan diferentes hábitats y zonas para alimentarse, y si no tienen acceso a estas zonas tienen muy poca probabilidad de sobrevivir”. Van Damme, quien dirige Faunagua, que trabaja en la gestión y conservación de los recursos hidrobiológicos con sede en Cochabamba, Bolivia, indicó que las hidroeléctricas están asociadas con tres impactos principales sobre la fauna acuática: la fragmentación de poblaciones, el cambio de hábitat, y alteraciones en la dieta de las especies.

De acuerdo con el biólogo, investigador de la fauna acuática y quien tiene un doctorado en biología marina de la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica, los bufeos se mueven más de 300 kilómetros… Explicó: “Nos dimos cuenta, con estudios de telemetría y transmisión satelital, que los bufeos [Inia boliviensis], necesitan tener este movimiento, y dependen mucho de la conectividad entre las lagunas y ríos, entonces al romperse esta conectividad, para una familia de bufeos puede ser mortal”.

Van Damme detalló que el segundo impacto de las represas es el cambio de los hábitats acuáticos. “Cambian los caudales y las velocidades del agua de forma significativa… para los bufeos que dependen de estos hábitats, esto puede ser un factor drástico”. Como tercer impacto, indicó que las represas alteran la abundancia del alimento de los delfines de río. Cuya dieta está conformada entre un 80% y 100% de peces migratorios de pequeño y mediano porte, los que disminuyen considerablemente a causa de las hidroeléctricas. El biólogo argumentó que la construcción de una represa tiene un impacto directo sobre los peces migratorios, pero al construirse una segunda o tercera represa se produce un impacto acumulativo, que puede llegar a ser hasta 20 veces más perjudicial… Carolina R. Da Costa Doria, de la Universidad Federal de Rondônia (UNIR), afirmó que los investigadores sienten que “sus manos están atadas (…) A pesar de todos los estudios que publicamos y de los problemas que informamos al Ibama, no conseguimos ninguna acción”.

Explotación de la región: controversia y confidencialidad

Las aguas de la cuenca del río Madeira, que además de los bufeos, son recorridas por un tercio de las especies de peces de toda la Amazonia, al menos 1,000, siempre han sido observadas por los gobiernos de Bolivia y Brasil. La visión: represar sus turbias aguas para abrazar el progreso energético. Y desde 2008, cuando comenzaron a construirse las represas de Santo Antônio y Jirau, los dos países tienen un acuerdo de cooperación para explorar la posibilidad de nuevos desarrollos.

En ese momento, los planes ya incluían dos proyectos: Ribeirão, hidroeléctrica que se pretende construir entre las poblaciones fronterizas de Guayaramerín y Guajará-Mirim. Y Cachuela Esperanza, que se edificaría en territorio boliviano del mismo nombre. Ambas, junto a Jirau y Santo Antônio, forman parte del complejo hidroeléctrico del río Madeira, impulsado por la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA).

En el caso de Bolivia, esta planificación también responde a la iniciativa “Bolivia corazón energético de Sudamérica”, uno de los principales planes en materia energética que promovió el anterior gobierno del ex presidente Evo Morales…

Dando continuidad a estos planes, y luego de varias presiones… en 2017, la alianza binacional entre la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) de Bolivia y Electrobras de Brasil, concluyó una licitación que eligió a Worley Parsons, una empresa de ingeniería con sede en Río de Janeiro, para realizar los Estudios de Potencial Hidroeléctrico Binacional de la Cuenca del Río Madeira, que fueron financiados por el Banco de Desarrollo para América Latina (CAF).

Se espera que la alianza entre las empresas estatales de energía de ambos países —Electrobras y ENDE— concretice lo que mandaron sus gobiernos, y presenten estudios durante los próximos meses…

Según los documentos de acceso público, los estudios de potencial hidroeléctrico no se limitan únicamente al río Madeira, sino que incluyen también a sus afluentes: Beni, Mamoré, Ribeirão, Yate, Negro y Lage.

Silvia Molina, quien es investigadora del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), dijo: “Estamos ante un tema de vulneración de derechos muy grande, pero no solamente eso, sino de vulneración de las normas de Bolivia, vulneración de ciertos aspectos de la Constitución, como el papel de la Amazonia y de decisiones soberanas”. Indicó que las características bajo las cuales se están realizando estos estudios son poco conocidas. Molina… explicó que el proceder de la CAF como ente financiador del Estudio de Potencial Hidroeléctrico, estaría vulnerando una serie de normas bolivianas, así como normativas internacionales..

A la luz de la pandemia, Worley Parsons ha estado buscando líderes comunitarios y otros representantes locales para programar presentaciones virtuales del proyecto. Esto puso en alerta a los miembros del Movimiento de Afectados por Represas (MAB)…

Según Francisco Kelvin, coordinador del MAB en Rondonia, el movimiento está orientando a que las comunidades no acepten las invitaciones para presentar estudios de nuevas hidroeléctricas. Para él, las consultas virtuales no pueden considerarse consultas populares de facto, porque muchas de las comunidades afectadas no podrían participar por falta de acceso a internet.

Lidia Antty, quien forma parte del Comité Defensor de la Vida Amazónica en la cuenca del río Madera, en el municipio de Guayaramerín, Beni, indicó con un tono de voz desanimado, por la manera de proceder de la empresa, que esta compañía está contactando a diferentes personas por WhatsApp, para presentarles el estudio de forma virtual.

“Cuando les pedimos que queremos una carta oficial, y no un mensaje en el celular, entonces nos respondieron que todavía no habían completado el estudio. O sea que no quieren dar la información exactamente”.

En opinión de Kelvin, desde 2014 ha existido una gran presión por parte de los empresarios para sacar las nuevas represas del papel. La razón, según él, sería la percepción de que sin centrales hidroeléctricas adicionales aguas arriba, el caudal del río Madeira no será previsible. Para la elaboración de este reportaje, nos pusimos en contacto con Electrobras para solicitar copias de los estudios de potencial hidroeléctrico que se presentarán para su consulta pública, pero la empresa estatal brasileña nos informó que no proporciona estudios en curso.

Los otros

La construcción de las represas hidroeléctricas en el portentoso río Madeira no sólo dejó atrapados a los bufeos de Bolivia y Brasil. Transcurridos más de 10 años desde el comienzo del embalse de este afluente del Amazonas, hay varios estudios que revelan otros impactos sobre las especies de aves y peces. Además, se discute cuál ha sido la influencia de estas grandes infraestructuras en el ciclo natural de las inundaciones.

*Este reportaje se elaboró gracias al apoyo de Iván Carrillo, editor general de Historias sin Fronteras, y de InquireFirst.

Fuente: https://www.eluniversal.com.mx/mundo/hidroelectricas-amenazan-delfines-del-amazonas