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Portal de la Liga Internacional de los Trabajadores Cuarta Internacional • Balance de los 4 años del gobierno de Evo Morales

Al finalizar su primer mandato, es necesario hacer un balance entre el discurso y las verdaderas medidas implementadas por el Gobierno. Primero es importante recordar que el pueblo boliviano con su lucha en la guerra del agua (2000), la guerra del gas (2003) y después 2005, abrió un proceso de cambio tan profundo que golpeó duramente la burguesía derrocando a 2 presidentes, instauró una crisis dentro de las FF.AA. Al ascender a la presidencia, Evo tenía un gran apoyo popular y campesino, lleno de expectativas de que se aprobaría una Nueva Constitución para refundar Bolivia. Los sectores obreros tenían la esperanza de que fuera aplicada la Agenda de Octubre y revocada la ley de pensiones neoliberal 1732. NI ANTIIMPERIALISTA NI ANTICAPITALISTA El control del imperialismo sobre nuestro país siempre se dio mediante la presencia y control de las transnacionales sobre los recursos naturales y la deuda externa. Las transnacionales siguen operando en el país, y no solamente que vienen, el gobierno se encarga de buscarlas. Petrobras produce casi 60% del gas y petróleo de Bolivia La anunciada «nacionalización» de Evo al inicio de su gobierno fue dando lugar apenas a una rene­gociación de contrato con las transnacionales y algunas compras de acciones, como las refine­rías. Siguen operando las transnacionales Petro­bras de Brasil, Repsol de España, Total de Fran­cia, Shell de Holanda, Enron de Estados Unidos y BG de Inglaterra, sin cumplir a cabalidad los contratos con el estado boliviano. Petrobras es el mayor operador de gas y petróleo en Bolivia. Según el CEDLA, la Petrobras controla 60% de la producción de gas y petróleo del País. Antes de Evo, Petrobras controlaba 54 %. Hoy opera em los mega-campos San Alberto y Sábalo e incluso incumple los contratos: este año la empresa brasi­leña disminuyó su compromiso de compra de gas de 30 a 19MMC sin pagar la obligación estableci­da en el contrato, lo que fue perdonado por Evo en la última visita de Lula al país. La petrolera española Repsol YPF posee 31 bloques de exploración y explotación Después de su visita al Rey de España y al presi­dente de Repsol YPF y demás empresarios, Evo anunció como una gran vitoria la condonación por el gobierno español de 60 % de la deuda de Boli­via con este país. Lo que no dijo el Presidente, es que detrás esta condonación está la exigencia del Rey de reglas claras y una política económica sin incertidumbre para las transnacionales españolas en suelo boliviano. O sea, que estas empresas tengan garantías para sus ganancias. Repsol po­see 31 bloques de exploración y explotación en las cuencas de Beni, Pie de Monte, Subandino Sur y Subandino Norte, además controla el 49 % de ac­ciones de la sociedad YPFB-Andina y anunció una inversión de $us 1.600 millones, después que el gobierno le confirmó la entrega del campo Camiri Profundo (Sararenda) y Carohuaicho. Por eso, el país tiene que importar el 25 % de los hidrocarburos líquidos que consume, solamente un 5 % de la población urbana tiene actualmente acceso al gas domiciliario y que más de dos ter­cios de la población rural siga usando leña como combustible (datos de CEDLA). Así, Evo enterró la Agenda de Octubre. Impulso a la minería privada Las «nacionalizaciones» anunciadas en 2006 se concretizaron con la incorporación de cerca de 4 mil ex mineros cooperativistas a la empresa estatal Huanuni, después del conflicto entre trabajadores que terminó en varios muertos, y la nacionaliza­ción de la fundición de Vinto. Pero la cosa que­dó ahí, la política minera del gobierno se orienta principalmente al apoyo a los cooperativistas y la minería privada. Se entregó «El Mutún» a la em­presa Jindal Steel and Power por 40 años, con un negociado de 5.537 hectáreas, denunciado última­mente como escándalo de corrupción implicando a G. Dallence, el ex gerente del Mutún y ex ministro de Minería. El gobierno dio total apoyo al mayor proyecto de minería privada iniciado en gobiernos neoliberales, Proyecto San Cristóbal en maños de empresa japonesa. La mina de Corocoro fue entre­gada a coreana Kores. El proyecto San Bartolomé que explota los ricos desmontes del Cerro Rico de Potosí, está a cargo de la empresa privada Man­quiri SA filial de la estadounidense Coeur D´Alene Mines. San Vicente, también fue entregado a ca­nadiense Pan American Silver en riesgo comparti­do con la estatal COMIBOL. Ahora la promesa del gobierno para una segunda gestión es industria­lizar el país con el litio (en 2005 fue industrializar con el gas.). Financieras y crecimiento de las deudas La buena relación entre las entidades financieras y el gobierno hizo crecer la deuda interna. El gobier­no siguiendo la macroeconomía neoliberal, imple­mentó políticas anti-inflacionarias contractivas, es decir, emitió bonos del Banco Central con altas tasas de interés, para «secar el mercado» y evitar la inflación derivada de la entrada de una ingente cantidad de dólares (ya que en los países vecinos bajó el dólar, pero en Bolivia el gobierno puso dine­ro público para evitar esta caída). Este movimien­to generó una deuda del Banco Central de 2.542 millones de dólares sumándose a la deuda interna del Tesoro General de la Nación de 2.895 millones de dólares, elevando ferozmente la deuda interna. No es casual que no hubo queja de los bancos, es­tos tuvieron extraordinarias ganancias de Bs 308,5 millones, cifra superior en 19,7% a la registrada en el mismo periodo del 2008. Y la deuda externa viene creciendo paulatinamente, al 13 de marzo de 2009 sumaba 2.417 millones de dólares. FRENTE A LA CRISIS ECONÓMICA: CRECE LA DESOCUPACIÓN Y EXIGEN MAYOR PRODUCTIVIDAD DE LOS OBREROS Si bien en la gestión de Evo las transnacionales pagan más al Estado, se mantuvo el patrón prima­rio exportador de los gobiernos neoliberales. Por tanto, cuando estalló la crisis económica mundial capitalista, la economía boliviana pasó a ser du­ramente golpeada por la caída de los precios del petróleo, gas, estaño, zinc, etc. El gobierno que hablaba de «blindaje», en pocos meses tuvo que reconocer una reducción de cerca de 40% en los Impuestos Directos a los Hidrocarburos (IDH). Se­gún el CEDLA, el PIB en 2009 va ser la mitad que en 2008, «el sector hidrocarburos que había teni­do un crecimiento de 8,6% en 2008, en el mismo período de 2009 registró 2,04%. El sector mine­ro crecería en 5,16%, lejos del 56% registrado en 2008. Y la manufactura presentaría una tasa de crecimiento de 2,33%, menor a la de 2008.» La consecuencia directa son los despidos, mayor precariedad de las fuentes de trabajo e incremen­to de la jornada laboral. El Alto tiene una tasa de 13,5% de desempleo y La Paz 11,6%. A pesar de no haber datos precisos del impacto real, los mi­neros asalariados, como los de PORCO tuvieron conflictos y protagonizaron marchas contra los despidos y el incremento de la jornada laboral. Sin embargo, la cuestión del empleo no puede ser evaluada solamente en la cantidad. La principal característica del mercado laboral heredada del neoliberalismo y mantenido por el gobierno, es el subempleo. Hoy el 52% de la población está su­bempleado, o sea, no encuentra ocupación en lo que sabe hacer y por la necesidad opta por cargos menores y con baja remuneración, generalmente se dedican a vender cualquier producto en las ca­lles (CEDLA). Otra manifestación de las medidas patronales, con total complicidad de gobierno, es el aumento de la cantidad (volumen) de la producción para intentar hacer frente a la caída de los precios, en minería por ejemplo. Este aumento de productividad viene con el incremento de la jorna­da laboral. El resultado es la sobreexplotación. Los Bonos La política social del gobierno se reduce a los bo­nos Renta dignidad, Juancito Pinto, Juana Azurduy y el bono de Bs 1.000 dirigido a los funcionarios públicos que no se favorecieron con incrementos salariales en las últimas gestiones, lo que se pa­gará por única vez este año (¡Coincidencia que sea en año electoral!). Para el pago de estos bo­nos, el gobierno gastará en 2009 al menos 274 millones de dólares. Los dos primeros son pagos con dinero del IDH y TGN. El Juana Azurduy que necesitará 25 millones de dólares, serán asumidos en un 50% por el Banco Mundial. Implementar los bonos responde a una recomendación de organismos como el BM y el FMI. El gobierno los utiliza para que el pueblo no cuestione el fondo del proble­ma: la ausencia de generación de empleo digno, derechos laborales y sociales permanentes y por supuesto, para mantener el apoyo popular. Ley de Pensiones En cuanto a la principal reivindicación del movi­miento sindical de abrogar la ley 1732 (de Goni) que creó las AFP´s, y tener una nueva Ley de Pensiones que garantice una jubilación con el sistema solidario basado en el aporte del esta­do, patrones y trabajadores, edad de 55 años, el gobierno no hizo caso. Con un montón de en­gaños, logró postergar el tema para la próxima gestión. Eso demuestra el carácter patronal del gobierno y su relación con las financieras. EL GOBIERNO Y EL ROL DE LAS FUERZAS ARMADAS Un de los rasgos que caracterizan a un gobierno de conciliación de clases, como el de Evo Morales, es su defensa de la jerarquía de las Fuerzas Armadas. La trágica experiencia histórica de los golpes milita­res en América Latina, y hoy en Honduras, demues­tra que no se puede depositar ninguna confianza en las Fuerzas Armadas. En Chile, en 1973, algunos días antes del golpe, el presidente reformista Sal­vador Allende posaba para fotos con Pinochet para convencer las masas de confiar en los militares. Con los discursos de Evo Morales, muchos creen que hubo una aproximación de las fuerzas arma­das con el pueblo y los movimientos sociales. Evo Morales dice que las Fuerzas Armadas, ahora son revolucionarias y están con el pueblo. Pero no es así. Las fuerzas armadas continúan siendo la principal institución del Estado burgués y preservadora de los intereses de la burguesía nacional e interna­cional, en contra de la clase obrera y del pueblo pobre. Basta recordar que durante el gobierno de Evo Morales, dos mineros fueron asesinados por el ejército en Caihuasi. La política de Evo Morales hacia las Fuerzas Armadas demuestra que este gobierno busca recomponer la credibilidad de las instituciones burguesas, en crisis desde 2003 (parlamento, congreso, poder judiciario y Fuerzas armadas). En estos cuatro años, Evo Morales ha tenido una estrecha relación con las fuerzas Armadas. El ex Comandante en Jefe de la Institución, Gral. Luis Trigo declaró: «creo que en la historia de Bolivia no ha habido un Presidente que, sagradamente, una vez a la semana se reúna con el Alto Mando militar». El monto presupuestado para las FF.AA. aumento significativamente, sobretodo por los aportes otorgados por Venezuela y Argentina. «Más allá del rol que esté jugando la institución castrense en el país, lo cierto es que el Presidente cuen­ta hoy con un Alto Mando agradecido. Unas Fuerzas Armadas bien tratadas en su oficialidad, debidamente atendidas en sus necesidades y concentradas en el ejercicio específico del uso legítimo de la fuerza» (Pulso, Jun-27-08-2008) Durante la ofensiva de la oligarquía de la Media Luna en septiembre del año pasado, las FFAA de­mostraron su buena relación con el gobierno de Evo Morales. El vicepresidente García Linera al hacer el balance del fracaso del intento de golpe cívico-prefectural afirma, «que el mismo no tuvo el apoyo de la FA porque ellas, hoy son fieles al Presidente, a la democracia y a la Constitución Política del Estado». Para compensar la lealtad, el gobierno viene forta­leciendo las Fuerzas Armadas: «Los salarios fueron aumentados en 14%, los uniformes son nuevos y los equipamientos, modernos. Para completar, a todo momento, Evo promueve confraternizaciones con los militares y visita los cuarteles por el país» (Brasil de Fato, 06/03/2009). En el mes de sep­tiembre de 2008, Evo Morales entregó aviones y un centro de mantenimiento. Las aeronaves tuvieron un costo cada uno de 740.000 dólares, el centro tuvo una inversión de 1,2 millones de dólares. Luego después de aprobada la nueva constitución en enero, el gobierno entregó 50 camionetas para el Ejército. En entrevista a un periódico brasileño, el almirante de las Fuerzas Armadas, José Luis Cabas, destaca que, «a pesar de no cambiar el que siempre fue el papel de las FFAA la nueva Constitución deja mas explícita su real participación en nueva estructura del Estado». Nosotros creemos que no habrá posibilidad de avanzar en el proceso revolu­cionario boliviano sin destruir las Fuerzas Armadas burguesas. Todas las re­voluciones victoriosas ocurridas hasta hoy han tenido que destruir ese pilar del Estado Burgués y el sistema capitalista. Ellas son «la última reserva», en­cargada de defender ese Estado y la propiedad capitalista cuando todos los otros mecanismos han fracasado. Por eso, sin destruir las FF.AA. burguesas y construir alguna forma de organización militar de los trabajadores y las masas, no hay ninguna posibilidad de liquidar lo viejo e iniciar la construcción de un nuevo Estado. CONCILIACIÓN DE CLASE: PACTOS CON LA BURGUESÍA Y COOPTACIÓN DE LA DIRIGENCIA SINDICAL Recientemente, los mayores empresarios de Santa Cruz invitaron a Evo para la apertura de la Expocruz. En agosto pasado, en la reunión de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos (CBH), realiza­da en Santa Cruz, el ministro de hidrocarburos y el presidente de YPFB anunciaron concesiones a las petroleras, especialmente a Petrobrás, mientras los empresarios del sector demandaron mayores venta­jas y anunciaron su beneplácito con las decisiones de gobierno. Esta situación era inimaginable antes de la aprobación de la Nueva Constitución. ¿Qué cambió? A pesar del fuerte discurso del oficialismo de que la aprobación de la Nueva Constitución es una victoria del pueblo, la burguesía nacional y las transnaciona­les reconocen que sus intereses están garantizados en la NCPE. A diferencia de la polarización gobier­no-oligarquías del según semestre del año anterior, la tranquilidad y estabilidad política de este año no se debe a una supuesta derrota de la burguesía, como quiere hacer creer el oficialismo, sino lo opues­to, se fortaleció con los acuerdos y la aprobación de la Constitución. El eje central de la economía está volcado a mantener los negocios y ganancias de la burguesía y ésta ya aprendió cómo hacerlo, blo­quear en el Senado, hacer toma de instituciones, así el gobierno cede, llamando al dialogo y pactando. Esta fue la lógica al largo de estos 4 años. Por otro lado, al cooptar la dirigencia sindical cobis­ta el gobierno frena, tiene el control del movimiento de masas y evita que éste se enfrente a la burgue­sía oligárquica. Entonces podemos decir que lo que hizo Evo, terminó fortaleciendo a los enemigos de los trabajadores y campesinos. Independencia sindical y política, y nuevas di­recciones Para que la contra-revolución no siga avanzando, las bases deben romper el freno que imponen sus dirigentes y el gobierno, deben exigir que la direc­ción de la COB y de la FSTMB rompa el pacto con el gobierno; porque el balance de 4 años de gobier­no, nos demuestra que éste no es nuestro gobierno. Su política es anti-obrera. Para evitar que la base se dé cuenta, para que no avance la conciencia de clase, necesita de la COB como «avaladora» de su política, siendo utilizada como instrumento que im­pida el estallido de las luchas. Para la segunda gestión de Evo, el primer desafío para los trabajadores es recuperar la bandera de la independencia sindical y política, junto con elegir nuevas direcciones en la COB, FSTMB y sindicatos de base, comprometidas con este principio y com­bativas. Este es el único camino para que los traba­jadores garanticen las luchas por sus necesidades más sentidas. Para mayor información haga clic aquí

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