La Prensa • Reto 2011: Crear empleo digno

Back to Blog

La Prensa • Reto 2011: Crear empleo digno

Uno de los retos de cada año es satisfacer a la oferta laboral con una demanda similar para evitar que el desempleo y subempleo sigan creciendo. Esperemos que esta tarea, que se tiene desde hace muchos años, se la pueda cumplir. Pero el desafío no sólo es para el Estado, sino también para la empresa privada.

El debate sobre el empleo/desempleo ha sido contradictorio. Por un lado, el INE señala que las tasas de desempleo disminuyeron producto del crecimiento económico, mientras que el Observatorio Boliviano de Empleo y Seguridad Social (OBESS) considera que el desempleo aumentó debido a que el crecimiento está sustentado en sectores económicos poco intensivos en mano de obra como es la industria de hidrocarburos, así como por la reducción de la importación de automóviles usados. Antes de la emisión del DS 29836, en las zonas francas trabajaban alrededor de 5.000 personas transformando los vehículos y ahora únicamente laboran alrededor de 180. Hace tres años, el OBESS ya alertaba sobre la reducción del empleo producto de la pérdida del mercado norteamericano que otorgaba el ATPDEA, pues en este observatorio se decía que “una investigación realizada por el Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA) refleja que en las ciudades de Santa Cruz, La Paz, El Alto, Cochabamba y Potosí, el desempleo alcanzó el 10,2% entre la población económicamente activa, es decir que hay 182.108 desocupados”.

Ahora bien, el año pasado, me refiero al 2010, según el INE, en el primer trimestre la Población Económicamente Activa (PEA), es decir aquellas personas que están trabajando o buscando un puesto, era de 57,85%. Esta cifra se redujo para el segundo trimestre a 56,75%. Paralelamente, en ese mismo periodo la Población Desempleada (PD) disminuyó: se pasó de 6,47% de desempleo a 6,03%. Este fenómeno se puede explicar porque el tiempo que tardan las personas para encontrar un puesto de trabajo es muy largo, pues el 20% de los desocupados demora 12 meses en ubicarse en algún trabajo y casi el 10% lo hace en 24 meses. A estos periodos largos de búsqueda de empleo se suma el hecho de una caída en los salarios nominales. El INE reporta que entre el primer trimestre de 2010 y el segundo los salarios disminuyeron de 951 a 931 bolivianos por mes. La disminución del salario nominal para los que buscan trabajo y los largos periodos de búsqueda desalientan a las personas a ingresar en el mercado de trabajo nacional. Muchos abandonan la búsqueda en nuestro país y emigran u optan por realizar actividades no remuneradas en los hogares. En otras palabras, la reducción del desempleo no significa que la economía esté demandando más mano de obra. El menor desempleo se puede explicar también porque el tamaño de la PEA es más chico.

Por otro lado, el año 2010 fue clave para el despliegue del Programa “Mi primer empleo digno” del Ministerio de Trabajo, pues lanzaron una ofensiva a partir de presupuestar 11 millones de bolivianos para crear 4.425 nuevos empleos, es decir, cada empleo costó 2.485 bolivianos. Este programa, que comenzó en enero de 2009 para los jóvenes de 18 a 25 años, se realiza sobre la base de tres estrategias: capacitación, pasantías e inserción laboral. La capacitación técnica preparó a los jóvenes en carpintería, metal mecánica, joyería, construcción, textiles, cerrajería, soldadura, cuero, instalación de gas a domicilio, servicios de turismo, hotelería y otros. Los cursos duraron tres meses.

Mucha gente afirma que estos esfuerzos son muy pequeños para las necesidades de la oferta laboral. Sin embargo, se tiene que aclarar que los empleos los debe crear no el Estado (Ministerio de Trabajo), sino la empresa privada. Este año, 2011, tiene que ser el de la reconciliación entre el Estado y la empresa privada para que juntos impulsen la creación de puestos de trabajo. Unos capacitando, otros invirtiendo. Para lograrlo, ambos actores tienen que sentarse a la mesa de negociación para balancear las solicitudes de la empresa privada con las posibilidades estatales.

Economista laboralista

Rodolfo Eróstegui Torres
Para mayorinformación haga click aquí

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to Blog