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Kaos en la Red • Bolivia: ¿Socialismo dentro de siglos y capitalismo transnacional ahora?

Tal parece ser la consigna del nuevo mandato de Evo Morales Ayma y Alvaro García Linera. No es abusiva nuestra interpretación, dado que se desprende en forma bastante nítida de los dichos y hechos del gobierno, así como de declaraciones de prominentes empresarios, sectores obreros e indígenas.

Empresarios satisfechos

El poderoso empresario cruceño y presidente de la Confederación de Empresarios de Bolivia, Gabriel Dabdoub acaba de declarar que “no teme al socialismo” de Evo Morales, dado que respeta la propiedad privada. Recordemos que Dabdoub, además de ser el representante de los grandes empresarios, fue también parte del movimiento “autonomista” de Santa Cruz e incluso se lo acusó hasta hace muy poco de estar vinculado con el grupo armado de Rózsa, que habría guardado sus armas en Fexpocruz, entidad de la cual Dabdoub era uno de sus directores. Este giro de Dabdoub a avalar al gobierno de Morales como “confiable” es mucho más significativo, por el peso capitalista del personaje, que la de los matones de la Unión Juvenil Cruceñista que se venden al mejor postor.

Trabajadores descontentos

En contraste con la satisfacción de Dabdoub lo dio la movilización de miles de trabajadores fabriles en La Paz y el pronunciamiento público de la CGTFB, su entidad sindical, una de las más importantes del sector obrero, denunciando que el gobierno de Evo Morales pretende “derogar la Ley de Trabajo y reemplazarla por un Código de Trabajo, que no conocemos. Más aun, por que el ex -Ministro de Trabajo, aprobó normas anti-obreras, como el DS 107 y el DS 110, que legalizo la tercerización del trabajo”. Esta denuncia es gravísima e implicaría un giro abiertamente neoliberal del gobierno nada menos que en relación a los trabajadores. Los fabriles también reclamaron aumento salarial.

Salario demasiado mínimo

Después de esta movilización, un decreto del presidente Morales aumentó hoy 14 por ciento los sueldos de los trabajadores de la salud y de los maestros, 12 por ciento los de la Policía y Fuerzas Armadas y también del salario mínimo el que pasó de 577,5 bolivianos (unos 82 dólares) a 647 (unos 92 dólares). Evo dijo que era un aumento “histórico”. Sin embargo, este sueldo mínimo, está lejísimos del salario de 1.500 bolivianos que prometió Evo Morales antes de asumir su primer presidencia. Y desde entonces los productos de primera necesidad duplicaron su precio. Los aumentos de salarios siempre hay que medirlos por su poder adquisitivo y no por su monto nominal. Lo que importa es cuantos panes, frutas, carne y otros productos de primera necesidad se pueden comprar con el salario.

Un estudio del CEDLA de un año atrás indicaba: “Se puede señalar que, entre el 2000 y el 2008, el SMN (Salario mínimo nacional) real creció apenas en un 1,6%, lo que hace referencia a un mantenimiento precario de su poder adquisitivo en un nivel muy bajo, equivalente a menos de la mitad del costo de una canasta normativa alimentaria (47,3%). De esta manera se evidencia que la determinación del SMN continúa siendo una de las piezas clave para la contención salarial en el país, prueba de ello es que en términos reales el SMN se ubica actualmente por debajo del nivel del 2002… la situación de los salarios se deteriora cada vez más en el país por la forma desproporcionada en que se reparte la riqueza generada entre el capital y el trabajo. Es decir que la parte del ingreso disponible que queda en manos de los trabajadores asalariados es muy reducida y ha disminuido en el transcurso de los últimos años: del 35,0%, registrado el 2000 al 24,6% en el 2007. En cambio, la parte de la que se apropia el capital se mantiene en torno al 50%, expresando el grado al que ha llegado la explotación del trabajo aún en presencia de altas tasas de crecimiento económico como las que se observaron en los últimos años” (http://www.cedla.org/content/615). Esta realidad evidentemente no cambió sustancialmente, con el aumento del salario mínimo a 92 dólares.

Calixto Chipana, el ministro de trabajo, dijo que: «Hoy el Estado boliviano encabezado por nuestro presidente piensa en el boliviano y en el empresario, por lo tanto este incremento es un esfuerzo del Estado Plurinacional». No se comprende bien,  según el concepto de Chipana, a quien defiende el “esfuerzo” del Estado Plurinacional. Según los datos estadísticos a los empresarios bolivianos o extranjeros.

Peligran las tierras comunitarias

El reemplazo del viceministro de tierras Alejandro Almaraz, quien era reconocido como defensor de la reforma agraria comunitaria y de las Tierras Comunitarias de Origen, por Víctor Camacho González, dirigente campesino vinculado a la actual conducción de la CSUTCB partidaria del libre mercado de tierras. Este es otro giro capitalista neoliberal del gobierno respecto a la tierra que se suma al respeto al latifundio protegido ahora en la nueva Constitución. No se tocan los latifundios, pero se pretende liquidar y repartir en forma privada y mediante mafias loteadoras a las Tierras Comunitarias de Origen.

El encarcelamiento de Bladimir Machicao, dirigente del Movimiento Sin Tierra que viene denunciando que el gobierno abandonó la reforma agraria y que defiende a los latifundistas es otro hecho muy grave. Machicao está acusado de “sedición, desacato y apología del delito”, fue denunciado por el vicepresidente y encarcelado por un supuesto “peligro de fuga y obstaculización de la investigación”.

La declaración de Celso Padilla, de la Asamblea del Pueblo Guaraní, denunciando que el gobierno impide la independencia de las organizaciones indígenas campesinas y prohíbe la protesta social muestra otro aspecto de esta política. “Ahora es un delito salir a las calles, hacer protestas, un bloqueo, una marcha”, afirmó Padilla.

Por último, aunque la lista podría seguir ampliándose, la entrada de notorios derechistas a ser candidatos y dirigentes del MAS en casi todos los distritos, desplazando a antiguos luchadores sociales y a jóvenes masistas representativos de bases populares que cuestionan algún aspecto de la política oficial.

Todos estos hechos, y no seguimos la lista para no cansar al lector, muestran que la política del gobierno se acomoda cada vez más a la alianza con la oligarquía, el gran empresariado y las transnacionales.

La pobreza no espera siglos

El discurso de García Linera hablando del “horizonte socialista”, al que habría que llegar “en décadas o siglos” entusiasmó a algunos y confundió a otros, ¿pero habrá entonces que esperar quizá siglos para terminar con el capitalismo, que el propio Evo dice que está “destruyendo a la Pachamama”? (¿García Linera superará a Chávez e inventará el “socialismo del siglo XXV?).

La verdad es que la pobreza y desempleo del pueblo no pueden esperar siglos por la solución. Y el capitalismo ha demostrado que no puede ni quiere solucionarlo porque privilegia la ganancia de unos pocos y el saqueo imperialista.

Mandato popular

El MAS recibió en las últimas elecciones un amplísimo respaldo popular del 64% de la votación y los dos tercios de los diputados y senadores. Este mandato mayoritario es para profundizar los cambios reclamados por el pueblo. Sin los cambios de fondo por los que luchó el pueblo en el 2003 y 2005, la nacionalización del cien por ciento de nuestro gas, sin indemnizar a los saqueadores transnacionales, y la liquidación del latifundio entregando toda la tierra a los campesinos que la trabajen, no habrá salida para el pueblo boliviano.

En lo inmediato hay que exigir la libertad de Bladimir Machicao y demandar a lss organizaciones obreras, campesinas e indígenas que la reclamen. Ante el cambio de política agraria se impone también luchar por la defensa de las Tierras Comunitarias de Origen, una conquista arrancada a los gobiernos neoliberales por la movilización indígena. Apoyar el llamado de los fabriles de defensa de la Ley de Trabajo, reclamando a las centrales departamentales y la COB que se ponga al frente y en todo caso que se elabore una nueva Ley de Trabajo derogando en todos sus aspectos el nefasto decreto 21060 y fortaleciendo los derechos obreros, a salario mínimo acorde con canasta familiar, eliminar la tercerización y el trabajo no registrado, estabilidad laboral impidiendo los despidos arbitrarios, proteger los derechos a organización sindical.

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