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El Deber/Tapa • Hay 845.000 niños que trabajan

Uno de cada tres niños y adolescentes de Bolivia debe trabajar para vivir, así lo informó ayer el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef por sus siglas en inglés), en un documento presentado en La Paz. Esto equivale a que 845.000 menores, el 10% de la población boliviana, realiza alguna actividad económica.

El dato provocó que el ministro de Trabajo, Calixto Chipana, anuncie un decreto para prohibir el trabajo de niños y adolescentes.
El representante de Unicef en Bolivia, Gordon Jonathan Lewis, instó al Gobierno a realizar acciones concretas para solucionar el problema. “Nos preguntamos por qué, si tenemos los datos en la mano y sabemos qué hacer, todavía esta cantidad de niños trabaja en situaciones de explotación”, denunció.

Lewis recordó que el nuevo texto constitucional boliviano declara expresamente en su artículo 61 la prohibición del trabajo forzado y la explotación infantil.

El comercio, las minas y las zafras de castaña y caña de azúcar son los principales rubros de ocupación infantil.

Estos datos fueron complementados por un estudio del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), por encargo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que determinó que entre 2007 y 2008 hubo 4.672 niños trabajando en la zafra de castaña de Beni y Pando. El documento, coordinado por Silvia Escóbar, concluye que se encuentran en régimen de semiexplotación, porque no reciben una remuneración justa de los empresarios del rubro, o, de sus propios padres, que los incluyen en la jornada laboral. Los niños en esa zona están expuestos a picaduras de serpientes, mosquitos y enfermedades como el paludismo y la malaria, puesto que la recolección de castaña se realiza en lo más profundo del bosque amazónico. Las labores se reparten en los municipios de Riberalta, Gonzalo Moreno, San Lorenzo y Puerto Rico.

Consultado al respecto, el dirigente de la Asociación de Productores de Goma y Almendra de Beni y Pando, René Fong, se mostró sorprendido por el informe y dudó de los datos. Aseguró que en agosto todo el sector productivo amazónico (empresarios, fabriles y zafreros) tuvo una reunión con el Ministerio de Trabajo y la OIT en la que los zafreros le manifestaron que seguirán llevando a sus hijos a la zona de recolección, ya que no tienen con quién dejarlos en Riberalta. Aseguraron que se opondrán a cualquier norma que disponga lo contrario y no descartan movilizaciones.

EEUU tiene el mismo problema

Human Rights Watch (HRW) instó ayer al Congreso de EEUU a reformar las leyes que, según dijo, permiten a niños muy jóvenes trabajar en la agricultura del país.  HRW se refirió a un proyecto de la congresista Lucille Roybal-Allard (California) que aplicaría a niños que trabajan en la agricultura los mismos requisitos sobre edad y horas laborales que rigen a los niños que trabajan en otros sectores.

Según la organización, cientos de miles de niños menores de 18 años trabajan en la agricultura estadounidense. Añadió que comprobó que en estados como Florida, Texas, Carolina del Norte y Michigan los niños trabajan desde más temprana edad, durante jornadas más extensas y en condiciones más peligrosas que otros jóvenes. Human Rights Watch añadió que este año entrevistó a niños que realizan tareas como recolectar algodón y sorgo expuestos a altas temperaturas, que cortan coles con cuchillas afiladas, manipulan y manejan tractores y cosechan pepinos agachados durante horas. “Niños  sólo 11 y 12 años están trabajando 10 horas o más por día en una de las actividades más peligrosas del país», afirmó Zama Coursen-Neff, directora de la División de Derechos del Niño de HRW./ (EFE)

La zafra

– Temporada. La recolección de almendras de castaña (nuez do Pará) se realiza entre mediados de noviembre y mediados de febrero, por lo que las clases en la zona amazónica se retrasan hasta marzo. Hasta 2008 movía casi $us 80 millones.

– Movilización. Unos 15.000 hombres con sus familias se mueven, principalmente desde Riberalta, hasta las zonas de recolección.

– Ganancias. Un hombre solo puede recolectar 120 cajas de castaña que le reditúan entre Bs 3.600 y 7.200. Con ayuda de su familia puede llegar a 400 cajas, es decir entre Bs 12.000 y 24.000 en una temporada, dependiendo de la cotización internacional.

– Realidad. En la zona no es extraño ver a jóvenes de 15 años que ya han formado pareja y tienen hijos, que también se enganchan para la tarea.

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