Petróleo: ¿Caída transitoria o estructural?

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Petróleo: ¿Caída transitoria o estructural?

Gabriel Loza Tellería

 

El desplome de los precios del petróleo WTI en 40%,  desde junio,  ha generado la polémica sobre si es un fenómeno temporal y que después volvería a sus niveles “normales”, o si es la expresión de un problema estructural y que no sería transitorio. La respuesta es simplemente que es muy difícil  y complejo pronosticar los precios a futuro del petróleo, porque influyen muchos factores.

Una caída de gran magnitud, que en un mes fue de 15%, no es un desajuste transitorio sino que se denomina una “dislocación o bien una disrupción del mercado”. Por lo tanto, habría que analizar qué pasó entre la oferta y demanda mundial de petróleo.

Con base en datos de la Agencia Internacional de Energía (IEA por sus siglas en inglés), se presenta el gráfico de la evolución de la oferta y demanda mundial de petróleo hasta el tercer trimestre de 2014 y no se observa un cambio repentino o brusco entre junio y septiembre, cuando los precios empezaron su caída,  ni tampoco se preveían cambios en el pronóstico del último trimestre de 2014.

Entre 2008 y 2013, la demanda mundial tendió a crecer a una tasa anual de 1%, ligeramente mayor a la oferta de 0,8%, con un déficit de 0,4 millones de barriles diarios de  petróleo (MMBl/d) en 2013. Sin embargo, es en los dos primeros trimestres de 2014 cuando la oferta supera a la demanda en 0,4 y 1,3 MMbl/d de petróleo, respectivamente, al registrar la demanda trimestral  tasas negativas de 1,2% y 0,1%, lo que podría explicar la disminución de los precios del petróleo a partir de junio.

En el tercer trimestre, hay un aumento de la demanda en 1,6% y de la oferta en 0,4%, aunque, al igual que los dos anteriores trimestres, había un excedente de oferta de 0,2 MMbl/d.

Los inventarios actúan balanceando la demanda con la oferta, así cuando la producción excede el consumo, el petróleo y sus derivados pueden ser estocados.

Las variaciones de stocks, que en 2013 presentaban pequeñas disminuciones, en los tres primeros trimestre de 2014 aumentaron en 2,2 MMbl/d de petróleo y los niveles de stocks de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en octubre, superaron al promedio 2009-2013 por primera vez desde marzo 2013.

¿Podrían estos excedentes de la oferta y aumentos de stocks explicar el desplome de los precios del petróleo?

A estos indicadores, es conveniente añadir que aumentó la sobrecapacidad de producción de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP); desde el primer trimestre de 2012, llegó a 3.6 MMbl/d en el tercer trimestre de 2014.

Por el lado del crecimiento lento de la demanda,  están  el estancamiento de Europa y la desaceleración de China. En los países de la OCDE la demanda se ha ido moderando y, en los países emergentes, la desaceleración del crecimiento del PIB ha tenido un impacto en bajas tasas de aumento del consumo de petróleo.

La explicación que está de moda es el rol de EEUU  en el mercado del petróleo. Su participación como productor  aumentó de 11,5% del total en 2011 al 15,3% a septiembre de 2014,  mientras que Arabia Saudita quedó con el  12,8% y Rusia con 11,4% del total mundial.

En los últimos 12 meses, EEUU adicionó 1 MMbl/d a la producción mundial. Su consumo se fue moderando y aumentó la participación del gas no convencional.

Lo cierto es que nuevas fuentes no convencionales, como el petróleo de arenas bituminosas,  en Canadá, y el petróleo de esquisto, en EEUU, han contribuido a aumentar la oferta mundial y la disminución de precios. Sin embargo, si los precios del petróleo caen demasiado, el petróleo de esquisto será menos económico de producir.

Por tanto, hay un punto de inflexión en el mercado petróleo, tanto en la oferta como en la demanda. Hay nuevos oferentes potenciales  de petróleo de fuentes no convencionales (fracking boom), avances en las tecnologías de extracción, nuevas fuentes de costos más bajos y la expansión del comercio de Gas Natural Licuado (LNG).

Por el lado de la demanda, hay una moderación del consumo, mejoras en la eficiencia y actividades menos intensivas en el uso de la energía.  Pero, sobre  todo, hay un cambio geopolítico-ideológico, una especie de teoría de la conspiración según The New York Times: ya no es la OPEP contra los países avanzados, sino América del Norte, Arabia Saudita y los estados del Golfo contra Rusia (pierde 2 mil millones de dólares en ingresos por cada dólar que baja el precio del petróleo), Irán y Venezuela y, observando a cierta distancia, China, a la que le convienen los precios baratos.

Gabriel Loza Tellería es economista

http://www.economiabolivia.net/2014/12/07/petroleo-caida-transitoria-o-estructural/

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