Bulo Bulo y los problemas exploratorios

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Bulo Bulo y los problemas exploratorios

Hugo del Granado Cossío

Página Siete/ viernes, 31 de octubre de 2014

Bulo Bulo y los problemas exploratorios Hugo del Granado Cossío Los discursos escuchados en el inicio de la perforación del pozo Bulo Bulo (BBL- 16D), el pasado 14 de octubre, muestran la confusión que existe en el país en relación con  lo que sucede con las actividades exploratorias.

El presidente Morales mencionó que: "(…) estamos empezando el pozo exploratorio en Bulo Bulo” (AN YPFB 14.10.14). El Campo Bulo Bulo fue descubierto en 1993 y empezó su producción en noviembre de 2001. Es un campo importante  operado por la subsidiaria Chaco y las inversiones que  efectúan son para desarrollarlo.

Con este pozo se pretende alcanzar una mayor profundidad  utilizando un taladro con capacidad para llegar a  4.500 metros con lo que se podrían incorporar nuevas reservas, tal como afirma la Agencia de Noticias de YPFB: "el principal objetivo del pozo Bulo Bulo-16D  es producir las reservas probadas de gas de la Arenisca Cajones  y probables Arenisca Yantata”.

Por definición, ningún pozo exploratorio tiene como objetivo producir reservas probadas;  el objetivo de todo pozo exploratorio es de "explorar” las posibilidades de encontrar yacimientos con reservas susceptibles de ser producidas. Por lo tanto, el pozo, cuya perforación se inició, no es exploratorio, sino de desarrollo de campo.

Es dudoso lo que afirma el presidente de YPFB en sentido de que el pozo "profundiza nuestro compromiso de continuar con el plan intensivo de exploración”.

Sin embargo, se debe  insistir que esta distorsión de la información no es nueva, ya se produjo anteriormente con el propósito de mostrar una intensa actividad exploratoria que no es real.

De acuerdo con el "Informe de Gestión 2012” del Ministerio de Hidrocarburos y Energía, el promedio de pozos exploratorios perforados en los últimos años ha sido de tres por año, promedio que es desastroso para un país cuyas exportaciones de gas son del 50% del total y porque, además, varios de los pozos, siendo exploratorios, resultaron secos, o, siendo productivos, no eran exploratorios porque fueron perforados en campos ya conocidos o descubiertos en años anteriores, como es el caso de Bulo Bulo.

El presidente Morales recomendó también al responsable de YPFB, Carlos Villegas, acelerar la inversión en el área de hidrocarburos, de ser necesario saltando aspectos legales y técnicos, a condición de que no haya robos "¿Por qué tiene que tener miedo? hay que acelerar la inversión y así hay resultados”, sostuvo  (L.R.15.10.14).

Los problemas con la inversión petrolera, particularmente en exploración, se remontan a  2007, cuando el entonces ministro del área, actual presidente de YPFB, trabajó varios decretos supremos restrictivos al ingreso de la inversión privada en materia exploratoria. Esa normativa, con pequeños cambios, está aún vigente y es una causal importante para la pobre inversión privada en el rubro.

Sólo citaré algunos ejemplos: la idea de reservar por 10 años todas las áreas de interés petrolero a favor de YPFB; la de firmar convenios de estudio como requisito previo al acceso de áreas reservadas; el pesadísimo procedimiento para aprobar contratos de servicios de exploración y producción; y la participación minoritaria de las empresas frente a YPFB en las sociedades anónimas mixtas que se formaren son aspectos que han ahuyentado la inversión privada. Por ello se empezó a hablar de "incentivos” como mecanismo de compensación para atraer inversiones.

Por todo lo anterior, se puede afirmar que no hay una visión global y de largo plazo en   los responsables del diseño y de  la ejecución de políticas. Por ejemplo, el Plan de Exploración 2011 – 2020 de YPFB programó la perforación de menos de cuatro pozos exploratorios por año, con una inversión anual de poco más de 100 millones de dólares en exploración. Para ejecutar una inversión tan magra no sería necesario obviar ningún paso legal.

Otra muestra constituye el ya famoso Plan Intensivo de Exploración, elaborado para sortear las falencias del otro plan. Este nuevo plan, diseñado para el periodo 2014-2018, programó una inversión en exploración de 1.932 millones de dólares, equivalente a 386 millones de dólares por año. Sin embargo, el Programa Anual de Inversiones para este año 2014, prevé invertir 453 millones de dólares en exploración. Como se verá,  la inversión del Plan Intensivo es menor a la programación anual, ¿Dónde quedó lo intensivo del Plan?

Estos problemas exploratorios, largamente arrastrados en materia exploratoria traerán   consecuencias negativas a corto plazo, aun sin existir robos.

Hugo del Granado Cosio

es experto en hidrocarburos.

http://www.paginasiete.bo/opinion/2014/10/31/bulo-bulo-problemas-exploratorios-36812.html

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