Desconocen decreto del litio y anuncian huelga indefinida
Viernes, 19. Marzo 2010 - 10:34 — oguachalla
Si hasta el martes no se atiende la demanda regional, el miércoles comenzará una huelga general e indefinida hasta lograr una ley que garantice que Potosí será la sede de la empresa del litio
Las organizaciones sociales de Potosí rechazaron anoche el Decreto Supremo 0444, que crea una empresa estatal para la explotación del litio, y conminan al gobierno a derogarlo bajo la advertencia que, si no lo hace, se declarará una huelga general indefinida.
Los dirigentes de las organizaciones afiliadas al Comité Cívico Potosinista (Comcipo) cuestionaron al denominado “decreto maldito” que define la creación de la Empresa Boliviana de los Recursos Evaporíticos (EBRE).
El principal cuestionamiento es el referido a la sede de la empresa que, según el decreto, es la ciudad de La Paz y no el Departamento de Potosí donde están los recursos evaporíticos.
A la conclusión del la reunión de consejo consultivo de Comcipo, su presidente, Celestino Condori, señaló que el pueblo potosino rechaza la norma legal y conmina a las autoridades a trabajar un nuevo proyecto hasta el martes venidero.
Si no existe atención a la demanda regional, el miércoles 24 del presente comenzará una huelga general indefinida contra quienes quieren imponer una norma que además no define una distribución prioritaria de los beneficios para la región.
No se descarta que los dirigentes de las organizaciones sociales inicien una huelga de hambre en los diferentes ministerios para lograr atención a sus demandas.
El cuestionamiento de los dirigentes fue unánime pese a la explicación brindada por exministro de Minería y Metalurgia, José Pimentel.
Decreto inconstitucional
El Decreto Supremo 0444 atenta contra la Constitución Política del Estado (CPE) al crear la Empresa Boliviana de Recursos Evaporíticos (EBRE) con sede en la ciudad de La Paz y no en la región donde está el yacimiento, según coinciden dirigentes locales.
El artículo 371 de la carta magna define que “el domicilio legal de las empresas mineras se establecerá en la jurisdicción local donde se realice la mayor explotación minera" por lo cual la oficina central de la EBRE debiera estar en la zona de Río Grande o al menos en Uyuni.
Se conoce que la mayor actividad minera para la explotación del litio será en el Salar de Uyuni, por lo cual en aplicación de la Constitución Política del Estado el mencionado decreto vulnerará la carta magna y podría ser sujeto de un amparo.
El ministro de Minería y Metalurgia, José Pimentel, sostiene que la EBRE es una empresa sui generis pues nace como una respuesta coyuntural ante la necesidad de industrializar el litio ante los avances que existen por parte de las empresas en otros yacimientos.
Justificó que la sede sea en La Paz pero de manera coyuntural pues el nacimiento “oficial” de la empresa del litio será a través de una ley que trabajará la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Dice que tanto el tema de la sede como el de la distribución de los beneficios serán definidos vía esa ley y, por supuesto, en consulta con la población potosina.
Reservas potosinas
Si bien los recursos naturales son considerados como de propiedad de los bolivianos y administrados por el Estado, se encuentran en determinado espacio territorial, en el caso del litio se llama Salar de Uyuni.
Es por ello que los delegados de las instituciones locales reivindicaron la propiedad de los recursos no metálicos como el litio, boro, magnesio y otros yacentes en el llamado “Gran Salar Thunupa”.
Datos del United State Geological Survey (USGS) detallan que las reservas de litio que se encuentran en el Salar de Uyuni ascienden a 5,5 millones de toneladas, sería la más grande del mundo.
Con base en esos datos se define que el Salar de Uyuni es el mayor yacimiento de litio del planeta al contener más del 50 por ciento de las reservas mundiales de ese combustible.
Se conoce que los componentes principales que se hallan en la salmuera del salar potosino son: litio, boro, potasio, magnesio, cloruro de sodio y varios más.
Durante su visita al Salar de Uyuni, Evo Morales anunció que los estudios encarados por la Dirección Nacional de Recursos Evaporíticos dan cuenta que las reservas de litio del salar están por encima de los 5.5 millones de toneladas por lo cual se trata de la mayor reserva de ese recurso evaporítico.
Los resultados de la investigación encarada por la francesa Orston dan cuenta que en el salar existen 12 capas de sal totalizando 80 metros, intercalado con capas de sedimentos lacustres.
En el país además hay otros yacimientos que aunque pequeños en relación al de Uyuni tienen su importancia y son, Empexa (Potosí), Coipasa (Oruro y Potosí), Laguani (Potosí), Chiguana (Potosi), Pastos Grandes (Potosí), Capina (Potosí) y Challviri (Potosí).
Empresas interesadas
Cada día crece el interés por los recursos del salar potosino, especialmente por el litio que es un energético que tiene amplias posibilidades para sustituir a los recursos fósiles que son altamente contaminantes.
Hasta el momento llegaron al país misiones de inversores de las compañías Mitsubishi y Sumitomo, ambas de Japón, además se dialogó con representantes del grupo francés Bolloré pero también existe interés de parte de empresas chinas y la coreana LG y no se debe olvidar que Irán dio a conocer su predisposición para desarrollar la industria del litio.
El gobierno a través del presidente Morales dejó sentado que cualquier negociación será sobre la base del Estado boliviano e indicó que quiere socios y no patrones.
El Decreto Supremo 0444 define la exclusividad del Estado boliviano para encarar los procesos de exploración, explotación, industrialización y comercialización de los recursos no metálicos del Salar de Uyuni.
José Pimentel indica que sin negar ese principio se pueden establecer relaciones con empresas o estados pues hay formas de canalizar el apoyo técnico o financiero.
El ministro dice que se puede lograr la transferencia de tecnología, acceso a créditos o sociedades para encarar procesos de innovación tecnológica sin dejar que sea el Estado el dueño de la empresa.
Fuente: El Potosí
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