Huellas de agua en Uyuni

•Por: Joaquín Copa Sandima

En 1965 del siglo pasado, el suscrito andaba por Tahua y sus cantones; en una misión filantrópica, contacté con diferentes personas uno de ellos, Andrés Ramos, un hombre maduro, cerca de sus sesenta años, él contaba su infancia y leyendas de la montaña de Thunupa y decía:

- “ahí arriba hay ruinas de casas, como una aldehuela abandonada“

-¿Cómo sabes que hay una aldea abandonada?

- ´Los comunarios de esta región tenemos animales y tenemos llevar donde hay buen pasto y las llamas vagan por todas partes y suben donde sea, de esta manera nosotros vamos de tras de los animales a la montaña, así fue que hemos encontrado las ruinas de la aldea, no tengo menor idea, cómo y porqué vivía la gente ahí arriba´. Habiendo transcurrido cerca de cuatro décadas volví al salar de Uyuni, intrigado todavía de aquellos relatos, pregunté a personas que procedían de Tahua, para confirmar si estos cuentos eran verídicos y muchos de ellos no sabían nada, ni tenían idea de esta leyenda.

El historiador Francés, Henri Lehmann, en su libro “Las culturas precolombinas“ y el periodista José Reynaldo Medina, sostienen el mismo tema, la edad del hombre americano que data desde 21.800 a. C. y Medina, alude la existencia del lago de Uyuni que data desde 20.000 a. C. La revista “El drama de las minas de Pulacayo 1833 - 1993“ reporta así: “En tiempos históricos, el alto escenario de Huanchaca ha dejado de ser ya el bello panorama de ventisqueros y glaciares que contribuyeron a nutris, durante, el pleistoceno, las aguas del extenso lago cuaternario meridional posteriormente convertido en Salar. Empero, según acabamos de ver, hay todavía, en sus contornos y proximidades, [......] la vida como para el desarrollo de la industria minera.“

Si bien, hubo un lago en esta parte del altiplano a 3600 m.s.n.m. grande como el lago de Titicaca. Uyuni, Poopo y Coipasa, probablemente los tres formaban un solo lago en la época, cámbrica o cuaternaria, millones de años antes de Cristo. Según el calendario hebreo-gregoriano se ubica miles de años antes del diluvio cuyas aguas cubrían hasta más allá de Oruro, alimentado por los ríos Desaguadero, Lauca y otros ríos de las montañas circundantes. Thunupa habría sido una isla, en medio de un lago. Podría haberse llamado con un nombre autóctono Jatun Kjocha, queshoa, o Jach´a lamar Khota en aymara. El nombre que le dieron de Minchin no corresponde a la cultura andina, John B. Minchin era un Irlandés, que estudió ingeniería de minas y geología en la universidad de Londres y se graduó el año 1848, vino a Bolivia contratado para delimitar el conflicto territorial de Brasil y Bolivia. En 1878 contrajo matrimonio con una dama boliviana Lastenia del Pozo, y tuvieron hijos, por razones de enfermedad volvió a Inglaterra.

Ahora bien, el lago Jatun Kocha; al parecer sufrió una catástrofe, o un movimiento sísmico de gran magnitud, que sacudió la estructura de la belleza lacustre y vació sus aguas al mar Pacífico, probablemente por Ollagüe, Chiguana, porque, por los campos y serranías de San Pedro de Quemes, se pueden observar señales de una fuerza que las empujó moles de piedras, keñuas y toda clase de arbustos, que se quedaron inclinadas como si por aquí pasó un gran aluvión. Más si estas aguas hubieran permanecido hasta ahora, la ciudad de Uyuni habría estado bajo agua a 110 m. de profundidad.

Por otra parte las huellas del mar altiplánico permanecen todavía a lo largo de los cerros y colinas que rodean el salar, los arrecifes y rocas dolomitas de calcio y fósiles llamados estromatolitos marinos, como dicen los geólogos, es el “producto de colonias de microorganismos unicelulares denominados cianobacterias, o algas verdeazuladas, [.... ] estas formaciones rocosas son el resultado del depósito de las secreciones calcáreas de millones de bacterias, durante millones de años [....] los estromatolitos albergan comunidades formadas por una gran diversidad de bacterias“ [..... ] estas son conchas y costras. El gran lago por ahora reducido en un inmenso salar, todavía conserva manantiales activos de agua cristalina, salmuera pura, sistema de autoalimentación permanente.

En la actualidad el Salar de Uyuni, es Cachipampa, cuna de la esperanza, “la perla (blanca) de los andes“ cuya extensión abarca 12.000 km2, rico en bórax, litio, potasio y berilio. El futuro inmediato se avizora y premia grandes promesas, fuentes de trabajo para el público andino. Decidirán y volcarán todo su empeño para la industrialización en colaboración con los inversores extranjeros, para el beneficio de los dueños de casa, en primer lugar y luego para los demás interesados.

Fuente: La Patria