De la pobreza al auge económico: Los cocaleros hoy hacen gala de su riqueza

Erbol

Cochabamba, 1 Jul (Erbol).- Vehículos equipados con aire acondicionado, entre ellos de la marca Mitsubishi, Suzuki, Toyota o hasta un Hummer, se puede ver estacionados al lado de unas casas de hormigón. Este panorama se ha vuelto en el común denominador de algunas regiones cocaleras del trópico cochabambino, ubicado en el centro de Bolivia.

La hoja de coca sacó de la pobreza a los cocaleros que hoy disfrutan de su riqueza impresionante en una región húmeda y en su mayoría poblada por campesinos que migraron del occidente boliviano por falta de fuentes de trabajo para sembrar la milenaria hoja, que sirve como materia prima para la fabricación de droga.

En un recorrido que realizó la Red Erbol por algunas regiones de trópico cochabambino, de donde emergió el liderazgo sindical del actual presidente Evo Morales, y quien continúa siendo líder de los cocaleros, se constató que una carga de coca, que contiene aproximadamente 100 libras, tiene un costo de 1.550 bolivianos.

Además, de acuerdo a la versión de los mismos cocaleros, la hoja verde se produce entre tres a cuatro veces por año y cada productor tiene un ingreso de al menos tres a cuatro mil bolivianos mensuales.

“Este dinero que perciben hizo desaparecer prácticamente la pobreza desde hace cinco años más o menos, las personas de estas zonas se dedican a la producción de la hoja de coca y con ello consiguieron esos vehículos modernos. El modelo más antiguo que tienen es de 1998 y los más modernos unos Hummer modelo 2009”, dijo un periodista del lugar, quien pidió guardar su nombre en el anonimato por temor a posibles represalias.

Tras una consulta, de hecho complicada, a cinco cocaleros, se evidenció que las casas de hormigón armado que tienen un valor de aproximadamente de entre 15 a 20 mil dólares, las mismas que tienen todos los servicios básicos, tales como alcantarillado, agua potable y hasta aire acondicionado.

Un lote de terreno sin ninguna edificación cuesta entre ocho mil a diez dólares y cada cocalero tiene entre tres a cuatro lotes urbanos al margen de sus casas y otras extensiones de terreno que los usan para sembrar coca.

Hace cinco años existían aproximadamente 48 mil productores de coca en el trópico cochabambino; pero desde que Evo Morales asumió la Presidencia (enero de 2006) esta cifra se incrementó a 55 mil productores de la hoja verde aproximadamente, afiliados a sindicatos, centrales y federaciones.

La pobreza era el factor común de los campesinos y trabajadores mineros que migraron al perder sus fuentes laborales en las regiones frías del occidente boliviano. Llegaron a la zona tropical del departamento de Cochabamba atraídos por facilidad que representaba el sembrar coca, cuya producción se incrementó sustancialmente en los últimos años.

Por esa razón el gobierno estadounidense otorgó a algunos países andinos, como Bolivia, las preferencias arancelarias (ATPDEA) para productos alternativos como cueros y textiles, a fin de que la gente ya no migre a sembrar la milenaria hoja y se queden o vayan a trabajar a las empresas, pero a cambio se debía erradicar la coca excedentaria.

Sin embargo; la política de erradicación o racionalización de actual gobierno pareciera que no funciona debido al incremento de la extensión de cultivos de coca, lo que incluso derivó en parte en la pérdida de las preferencias arancelarias.