En La Paz y El Alto: se requieren más jóvenes en puestos de menor calificación laboral

La Paz, 30 de septiembre de 2015.- “Se necesitan ayudantes de cocina”, “Urgente, se requieren ayudantes de construcción”, “Se necesitan jóvenes para promotores de venta, con o sin experiencia” o “Se requiere señoritas para tienda de internet”,  son algunos de los avisos comunes y más difundidos que pueden leer los buscadores de empleo en improvisados letreros o en avisos de prensa en la capital paceña y en otros centros urbanos del país. También pueden leerse avisos sugestivos en otros medios requiriendo “asesores de venta”, “supervisor de obras”, “auxiliar de oficina”, “técnico I”, “encargado de local” o “consultores”, como otros cargos solicitados que, junto a los avisos anteriores, coinciden en demandar más trabajadores en puestos de menor calificación laboral y jerarquía. Y claro, un empleo de estas características muchas veces tiene una baja remuneración, es inestable, sin seguridad social y desprotegido de la legislación laboral vigente.
Estudios recientes realizados por el Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario, CEDLA, en los municipios de La Paz y El Alto en 2014 y 2015 respectivamente, revelaron que el mercado laboral para jóvenes de 15 a 24 años en estas ciudades, además de ser reducido, genera y demanda más empleos de menor calificación laboral sin importar el nivel educativo alcanzado por esta población. Con base en los registros de FUNDEMPRESA, las investigaciones evidenciaron que 62% de las empresas encuestadas en La Paz y 87% de los establecimientos en la urbe alteña declararon haber contratado jóvenes en calidad de vendedores, promotores, trabajadores de servicios, obreros y otros de menor rango y exigencia laboral. En El Alto, la situación llega al extremo ya que sólo un 10% de las empresas contaban con jóvenes como técnicos y un insignificante 0,5% los contrataron como profesionales.
Se deduce entonces que los jóvenes son solicitados principalmente para tareas rutinarias, mecánicas, repetitivas y para tareas que requieren más capacidades físicas para jornadas extensas y, muy secundariamente para desarrollar sus conocimientos y habilidades técnicas. En tal sentido, se cuestiona seriamente la importancia del mayor nivel de educación y profesionalización logrado por los jóvenes como un medio de mejora laboral y de ascenso social. Precisamente, de acuerdo a los estudios del CEDLA, sólo al 19% de las empresas en La Paz, les interesaba contratar a jóvenes con estudios universitarios y a 64 de cada 100 establecimientos en El Alto no les importaba que los jóvenes tengan algún nivel educativo.
Un futuro laboral sin cambios, quizá peor
Mientras persista un patrón primario exportador basado en el extractivismo, las características estructurales del mercado de trabajo en Bolivia (alta precariedad laboral, informalidad y concentración de empleos en el sector terciario y en puestos de menor calificación) no cambiarán y más bien apuntan a agravarse. En esta línea, las investigaciones mencionadas concluyeron que la demanda de trabajo juvenil no se modificará en el corto y mediano plazos, ya que seguirá centrada en la mano de obra menos calificada y en el sector informal con las que se asocian las condiciones laborales más precarias.
Un taller con jóvenes
La información analizada y otros tópicos relativos al empleo juvenil, serán abordados y debatidos en el Taller de capacitación “JÓVENES INFORMADOS, JÓVENES MOVILIZADOS POR MEJORES EMPLEOS” organizado por el CEDLA y destinado a representantes de organizaciones juveniles de las ciudades de La Paz y El Alto. El evento se realizará el 1 de octubre del año en curso en ambientes del monoblock central de la Universidad Mayor de San Andrés, UMSA (los interesados de grupos juveniles contactarse con teléfonos del CEDLA). La agenda de trabajo contempla la situación actual de la oferta y demanda laboral de jóvenes en los municipios de La Paz y El Alto, las políticas públicas de empleo juvenil y derechos laborales.