El Salario Mínimo: El mínimo que no perciben los trabajadores Bolivianos

Una vez más los trabajadores del país vienen preparando la demanda de un nuevo incremento salarial en una lucha que parece interminable frente al capitalismo y a la clase empresarial dominante que persiste en mantener una política de bajos salarios como medio para garantizar altas ganancias. Inicialmente, algunos miembros del cuestionado directorio de la Central Obrera Boliviana por su alianza electoral con el partido gobernante, anunciaron que el nuevo pliego petitorio podría contemplar la demanda de un Salario Mínimo Nacional (SMN) de 2.000 bolivianos (actualmente es de 1.200 boivianos) y mantener la exigencia de un salario mínimo acorde al costo de vida de 8.309 bolivianos, monto que, actualizado alcanzaría a alrededor de 10.000 bolivianos (El Diario, 13/01/14).  Por su parte, voceros del gobierno manifestaron que el incremento salarial en la gestión 2014 giraría en torno a la tasa de inflación acumulada de 6,48% registrada el 2013, posición que simplemente ratifica la política de contención salarial vigente y la reproducción de salarios que paulatina y sostenidamente vienen perdiendo su capacidad adquisitiva.

En un escenario optimista, en caso que el salario mínimo nacional se elevara a 2.000 bolivianos (tal como ya rige en el sector público), esta modificación significaría un incremento del 66% con relación al mínimo nacional actual, aumento difícil de imaginar tomando en cuenta la política salarial asumida por el gobierno. Asimismo, el nuevo monto equivaldría al 94% del costo de la Canasta Normativa Alimentaria (CNA), calculada por el CEDLA para el 2013 en 2.120 bolivianos, reduciendo la gran disparidad existente entre el SMN y el costo de la CNA.
En el año 2013, el SMN de 1.200 bolivianos, cubría solamente el 56,6% del costo de la CNA, con un leve incremento con relación al 2012 cuando el mínimo nacional (1.000 bolivianos) equivalía al 52,4% de la canasta alimentaria calculada para ese año.

Ahora bien, así se elevará el Salario Mínimo Nacional a 2.000 bolivianos este monto está lejos de atender la demanda de 8.309 bolivianos planteada por los trabajadores desde el año 2011, calculada con base en el costo de los principales productos y servicios que componen una canasta básica familiar.  Esta demanda de un salario mínimo vital cuestiona las bases del modelo capitalista actual que condena a los trabajadores a salarios de hambre. En este sentido, según datos del CEDLA, en el 2011, 67 de cada 100 obreros y 63 de 100 empleados ganaban salarios por debajo del costo de una CNA de B1.792 calculada para ese año; asimismo, 28 de 100 obreros y 24 de cada 100 empleados percibían ingresos por debajo del salario mínimo nacional de 815 bolivianos vigente en esta gestión (ECEDLA, 2011).

A tono con la política gubernamental y otros dirigentes empresariales, el expresidente de la Cámara de Comercio e Industria de Cochabamba, Laureano Rojas en declaraciones recientes a ERBOL manifestó que cualquier aumento al Salario Mínimo Nacional no debería ser mayor al 7%, equivalente a casi la tasa de inflación de 2013 que cerró en 6,48%, es decir, mantener los bajos salarios actuales con aumentos que reponen una parte ínfima de la capacidad adquisitiva de los salarios, perdida en la gestión anterior. Según este punto de vista, el Salario Mínimo Nacional debería elevarse a 1.284 bolivianos con el aumento del 7% lo que significa que debería continuar remunerándose con un monto que apenas alcanzaría a cubrir la mitad de una CNA, dejando que los trabajadores sigan haciendo malabares para cubrir los gastos mínimos del hogar. 

En 2012, Bolivia, continuaba a la cola de los países de la Comunidad Andina (CAN) con el Salario Mínimo Nacional más bajo; casi dos veces menos que en Colombia y Ecuador.