CEDLA: actual sistema de jubilación no garantiza el pago de rentas dignas

El panorama para los jóvenes es todavía más crítico - 
CEDLA: actual sistema de jubilación no garantiza el pago de rentas dignas

Aun con 30 años de aportes, el ahorro acumulado por el trabajador no alcanza para pagar lo que señala la Ley de Pensiones vigente: una pensión de jubilación equivalente al 60% del referente salarial del trabajador (promedio de los salarios de los últimos 24 meses de trabajo).

La Paz, Bolivia – 14 de mayo de 2013 El actual sistema integral de pensiones no garantiza el pago de rentas de jubilación dignas que alcance a los trabajadores para cubrir sus necesidades básicas cuando pasen a ser trabajadores pasivos y las fuerzas físicas y el mercado de trabajo no les permita continuar trabajando, según un análisis del Centro de Estudios Para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA).

“Y no garantiza porque los aportes para la jubilación recaen únicamente en el propio trabajador, liberando a los empresarios y al Estado de contribuciones para esta prestación”, sostiene.

La pensión solidaria, que es lo nuevo del actual sistema, si bien mejora en parte las bajas rentas calculadas con base en el saldo acumulado que tenga el trabajador, “nivela las rentas hacia abajo, perpetuando el pago de pensiones bajas”, señala.

Actualmente, la escala para esta modalidad de pensión fija un monto mínimo de 476 bolivianos luego de 10 años de aportes y un monto máximo de 2.700 bolivianos después de 30 a 35 años de aportes. Sólo en el caso de los mineros el máximo asciende hasta 3.400 luego de 30 años de contribuciones.

Rentas no llegan ni al 60%

“Todo el ahorro que logre acumular el trabajador con sus aportes por más de 30 años de contribuciones continuas, no alcanza para cubrir (pagar) lo que señala la Ley de Pensiones vigente: una pensión de jubilación equivalente al 60% del referente salarial del trabajador, es decir, el promedio de los salarios de los últimos 24 meses de trabajo”, indica.

Y agrega: “El resultado es dramático ya que las rentas que ofrecen las actuales administradoras de pensiones, casi en la totalidad de los casos, no llega al porcentaje fijado por ley sino a un promedio cercano al 40 por ciento”.

Y ¿por qué los aportes de los trabajadores no alcanzan para pagar el 60 por ciento requerido?, cuestiona el análisis del CEDLA para encontrar dos razones principales.

En primer lugar, porque gran parte de los trabajadores hace aportes bajos debido a sus salarios y sueldos de menor monto por los empleos precarios con que cuentan, particularmente en los primeros años de contribución donde las remuneraciones son de menor cuantía en vista de que incorporan porcentajes bajos de antigüedad y de otros bonos conquistados y, corresponden a cargos con menor asignación salarial.

En segundo lugar porque el empresario y el Estado no contribuyen ni con un centavo para poder aumentar el ahorro laboral. Si bien los ahorros de los trabajadores ganan un interés anual (rentabilidad), el saldo acumulado –que es la sumatoria de todos los aportes y los intereses– es insuficiente para cubrir el monto requerido.

Panorama crítico para los jóvenes

El panorama para los jóvenes trabajadores y para todos aquellos que vienen aportando al actual sistema y al que estuvo vigente hasta el 2010 (sistema administrado por las AFP) es más crítico, porque a diferencia de los aportantes antiguos –que cuentan con un Certificado de Compensaciones por haber contribuido al Sistema de Reparto simple vigente hasta 1996 y que les permite incrementar su renta–, dispondrán de una sola fuente de aporte que hará aun más insuficiente el monto requerido para jubilarse.

“Para contar con una pensión de jubilación digna y adecuada”, indica en su análisis  este centro de investigación en temas laborales, “se requiere implementar una política salarial que mejore sustancialmente los salarios en función del costo de vida y del valor real de la fuerza de trabajo a tono con la mejora de la calidad del empleo (hoy venido a menos)”.

Y no sólo eso, sino que también “los empresarios y el Estado, como empleador y responsable de garantizar la seguridad social a todos los trabajadores, aporten de manera prioritaria al sistema de pensiones. La fijación de un impuesto a las ganancias y a la riqueza de los empresarios es una de las medidas que deben tomarse”, concluye.

 

 

Para los editores:
 

En adjunto:

• Informe “Más asalariados, menos salario” acerca de la situación de los derechos laborales en Bolivia 2010, que contiene un capítulo sobre esta temática.

• Separata “Nueva Ley de Pensiones: continuidad de la política neoliberal”, que analiza los alcances de este sistema puesto en vigencia con la ley de pensiones Nº 065.

• Descargue el powerpoint del CEDLA sobre la nueva Ley de Pensiones:

Contacto:

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Centro de Estudios para el Desarrollo laboral y Agrario
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