EL DIA / Bolivia se aleja de ser el centro energético


2018-12-16

por Ismael Luna Acevedo

Bolivia se aleja de ser el centro energético

Por los nuevos patrones de tanto
en la explotación, comercialización y consumo de gas natural en el
mundo, en particular en el espectro energético de la región, Bolivia
está cada vez más lejos de dicho entorno actual y quedando absolutamente
fuera de constituirse en el “centro energético de Sudamérica”, como
reza la propaganda gubernamental. Esa valoración corresponde a los
investigadores expertos en hidrocarburos y gas, Ana Lía del Valle
Guerrero de Argentina y Carlos Arze Vargas, investigador boliviano del
Cedla (Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario). 

“Bolivia ya no es la niña bonita: única
proveedora del gas de la región”, afirma Arze, debido a que el mercado
global ha impuesto nuevos y enormes jugadores del gas, como es el caso
de la revolución del Shel Gas y la comercialización y transporte del Gas
Natural Licuado(GNL) hacia los mercados tradicionales dependientes del
gas boliviano como son Brasil y Argentina.  

“El gobierno no ha entendido lo que está
sucediendo en el mercado global del gas. En ese sentido, por ejemplo,
Brasil, nuestro principal comprador, ha incorporado una cantidad mayor
de GNL que lo que le vendemos, en sus puertos, donde ha instalado
plantas regasificadoras. Entonces, con todo eso ya no somos importantes y
menos los únicos proveedores”, señala Arze.

A su vez, Guerrero enfatiza que el
negocio del gas ha cambiado en sus diversas escalas, tanto así que
disminuye la dependencia energética de la región respecto a Bolivia. “El
uso de recursos no convencionales como el Shale Gas, Vaca Muerta,
Presal han cambiado el panorama. Y en transporte, el GNL ha impuesto
contratos más flexibles y a corto plazo y en eso Bolivia queda fuera”,
precisó.

Un mercado diversificado. Tanto Arze
como Guerrero mencionan que la región ha dado un giro hacia las
tendencias globales del negocio gasífero, tanto es así que de constituir
como única vía de transporte la interconexión de gasoductos entre dos
países, hoy el mercado global satisface la demanda energética vía barcos
regasificadores, barcos metanero y a través de la instalación de las
plantas de licuefacción.

Además de ello, se rompe el paradigma
del negocio entre Estados y con contratos fijos a largo plazo. En  ese
contexto, en el caso de Brasil y Argentina, cuyos gasoductos hacían de
Bolivia como único abastecedor de gas natural. Ese mecanismo,  hoy ya no
es más, señalan los investigadores.

Mientras los dos principales mercados,
apuntan a la diversificación energética y sobre todo a la provisión de
contratos de GNL de corto plazo, flexibles y con múltiples proveedores,
como el caso de Argentina que actualmente cuenta con dos plantas
regasificadores y Brasil con cuatro, Bolivia parece desorientada en su
afán de sostener a rajatabla el cumplimiento del contrato firmado con
ambos países hace 20 años atrás. “Entonces en Bolivia no hay una
adaptación a los márgenes actuales globales, ahora con el GNL amplió y
flexibilizó los mercados. El gasoducto conectando territorios y países,
ya no son suficientes”, precisó Guerrero.

Una situación compleja. Según Arze, en
el caso de Brasil, en el último quinquenio, la demanda diaria fue
irregular, pero se estabilizó alrededor de los 80 millones de metros
cúbicos diarios (Mmmcd). Asimismo, menciona que el principal mercado
boliviano del gas ha ido reduciendo la dependencia del gas importado
desde nuestro país, sumando importaciones de GNL y, principalmente,
incrementando la producción local: “la neta creció en 29%, y la bruta en
35%, superando los 100 Mmmcd”.

Por ese hecho, señala el experto, que el
contexto adverso: menor demanda de gas de Brasil por el crecimiento de
producción propia y crecimiento de la producción en Argentina (Vaca
Muerta) y exportación competitiva al Brasil. “Es mas, los precios serán
variables entre diferentes contratos; menores al pasado; levemente
mayores con agentes de demanda no firme. En el caso de brasil, buscará
un precio indexado al GNL y no así al precio del petróleo”.

Ambos investigadores señalan lo que cabe
ahora, es diseñar una nueva estrategia regional a efecto de gestionar
inversiones en infraestructura y lograr fuentes de financiamiento a fin
de alcanzar seguridad jurídica y seguridad energética regional. 

12 Años 
De la nacionalización de hidrocarburos, la situación gasífera actual es adversa para Bolivia.

El caso de Argentina es lo más elocuente

Cambio. Las decisiones de Brasil y
Argentina de decir ya no más gas desde Bolivia, no es aventurado tomando
en cuenta que ambos países están desarrollando sus grandes campos como
son Presal y Vaca Muerta, respectivamente.

Mirada. Según Arze, Bolivia se halla
anclada en una situación crítica del tema hidrocarburífero, debido a la
declinación de campos más importantes de gas, lo que en perspectiva de
hallar mercados no cuenta con la suficiente producción para satisfacer
mercados.

“El problema es que se ha administrado
muy mal las pocas reservas de gas, hubo una sobre explotación, cuya
caída ahora es evidente”.

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