Ejes de investigación: problemas y preguntas Básicas.
Con un enfoque abierto a nuevas preguntas que emergen de la realidad y del debate con las organizaciones laborales y sociales, el Programa de Investigación 2004-2006 se orienta a profundizar el conocimiento acumulado por el CEDLA organizándolo en cuatro grandes ejes temáticos cuya interrelación permite comprender la complejidad del escenario laboral, así como sus mediaciones y efectos sobre los(as) trabajadores(as), con una visión de largo plazo.
El Programa considera dimensiones referidas a la producción y a la reproducción de la fuerza de trabajo desde una perspectiva que permite ver la heterogeneidad (económica, social y política), las diferencias (género, generación, etnia) y la influencia de la regulación económica, laboral y social. De esta manera, se busca avanzar hacia la comprensión de los procesos de construcción de subjetividades, explorando las prácticas y contenidos que subyacen a la acción colectiva de los(as) trabajadores(as) urbanos(as) y rurales para la conquista y defensa de sus derechos.
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PRIMER EJE TEMÁTICO:
TRABAJO, ESTILO DE DESARROLLO E IMPLICACIONES SOCIALES
El ámbito de estudio del trabajo, sus transformaciones y dinámica, debe tomar en cuenta que, conceptualmente, se pierde capacidad interpretativa si se lo reduce al ámbito donde se transa la fuerza de trabajo que la sociedad dispone en un período determinado a través del ejercicio de las fuerzas de la oferta y la demanda (mercado laboral).
Estudios actuales, provenientes de diversas fuentes y los propios avances de investigación del CEDLA, permiten afirmar que es necesario trascender la concepción estrecha del grado de utilización de la fuerza de trabajo que concibe como tal únicamente el que se reconoce como actividad económica, es decir, aquel que está enmarcado en la lógica de la rentabilidad mercantil. Esta concepción –circunscrita a la visión simplificada del trabajo asalariado– se revela insuficiente para desentrañar otras formas de uso del trabajo y los múltiples vínculos que articulan al trabajo asalariado con el no-asalariado.
Por otra parte, con la orientación que asume el desarrollo del sistema capitalista en su conjunto y el estilo de desarrollo que las fuerzas de la globalización imponen a nuestros países, el trabajo ha experimentado grandes transformaciones. Con la privatización y el fomento a la inversión extranjera directa y la orientación exportadora de la economía se han cambiado las relaciones de producción, y por tanto, las formas de propiedad y apropiación en beneficio de los sectores capitalistas; asimismo, se ha desestructurado la producción para el mercado interno y se han deteriorado a su vez los mercados domésticos de consumo y de trabajo, asociando su expansión a la dinámica del mercado internacional y las exportaciones. Bajo este nuevo patrón de acumulación, la protección de la fuerza de trabajo, el nivel del empleo y el estatus salarial han sido reemplazados por su uso flexible, eliminando derechos sociales y laborales en favor de la restauración de las tasas de ganancia y la acumulación de capital.
La presencia de fenómenos que emergen en este nuevo escenario (diversificación de los tipos de empresa, fragmentación de los procesos productivos, multiplicidad de formas de trabajo y de contratación, pluriactividad, movilización de la fuerza de trabajo, etc.) plantea reexaminar las nociones relativas al mundo del trabajo y los aportes previos de diferentes corrientes teóricas –que aludían a la presencia de segmentaciones insuperables y que daban lugar a un repertorio de categorías binarias como moderno-tradicional, formal-informal, urbano-rural, entre otras– para dar cuenta de situaciones de convergencia, subordinación y/o interrelación entre esas partes vistas antes de manera separada, lo que exige su reconsideración bajo nuevos ángulos y categorías conceptuales.
Cabe entonces asumir una postura abierta a la interpretación del mundo del trabajo, en el sentido y con el propósito de recoger la variedad de fenómenos presentes en él y la multiplicidad de factores que determinan su dinámica y transformación. Para ello, se considera crucial aproximarse a la comprensión del trabajo desde dos perspectivas generales: i) la de trabajo concreto, aplicado en el proceso de generación de productos o servicios; y ii) la de trabajo abstracto, referido a la creación de valor acumulable (plusvalía).
Estas dos perspectivas permitirán aproximarse a tres campos relevantes para la investigación: i) la interrelación entre los aspectos relativos a las formas específicas que asumen el uso y consumo de la fuerza de trabajo –como sujeto de la producción y como medio para la subsistencia– y la orientación que adopta el patrón de acumulación en el país; ii) la interrelación de estos procesos con las políticas neoliberales y las correlaciones de fuerza entre los actores –trabajadores, empresarios y el Estado– que con sus prácticas sociales, estrategias y políticas influyen en las transformaciones del mundo del trabajo; y iii) las consecuencias de estas transformaciones sobre la desigualdad distributiva y las condiciones de reproducción de la fuerza de trabajo.
Las investigaciones en este ámbito se orientan a dar respuesta a las siguientes cuestiones:
• ¿Cuáles son la características del estilo de desarrollo y acumulación en Bolivia en el marco de la tendencias de la globalización?
• ¿Qué tendencias de largo plazo adopta el mercado laboral a partir de la influencia/determinación de las orientaciones del modelo económico vigente y de las correlaciones de fuerza entre los actores?
• ¿Cuál es el grado de difusión de las relaciones de producción capitalistas y las modalidades de funcionamiento de los mercados de trabajo en las diferentes áreas, sectores y ramas?
• ¿Qué funciones y qué características tienen los vínculos campo-ciudad, formal-informal, trabajo remunerado-no remunerado en la valorización del capital y en la reproducción de la fuerza de trabajo?
• ¿Cuáles son las consecuencias distributivas de los cambios en las formas de uso y consumo de la fuerza de trabajo y cómo afectan a las condiciones de reproducción social de los trabajadores?
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SEGUNDO EJE TEMÁTICO:
PROCESOS PRODUCTIVOS, USO Y GESTIÓN DE LA FUERZA DE TRABAJO Y EFECTOS SOBRE LAS RELACIONES Y CONDICIONES LABORALES
En el contexto de la globalización, la apertura comercial y el aumento de la competencia internacional, los productores han respondido de diferentes maneras a las exigencias para mantener o ampliar su presencia en los mercados. Análisis de experiencias en diversos países de América Latina, incluyendo a Bolivia, permiten distinguir tres tipos de estrategias de respuesta frente a los desafíos de la reestructuración productiva y la competitividad: restrictiva, parcial y sistémica.
En el primer caso, los productores reaccionan con métodos tradicionales de reducción de costos; en el segundo, con la utilización parcial de algunas innovaciones tecnológicas y/o organizacionales; en el tercero, aunque con muy poca difusión todavía, se verifica un proceso de cambio más abarcador con la utilización creciente de nuevos conceptos de producción y de relación con los mercados.
Estas tendencias –que otorgan distintos contenidos a los procesos de reestructuración productiva– están asociadas, por una parte, con las condiciones económico sociales previas a la aplicación de las políticas de libre mercado (tecnologías disponibles, características de los mercados de productos y de trabajo, patrones de inserción externa) y, por otra, con las nuevas condiciones de competencia impuestas por el modelo neoliberal, las orientaciones de las políticas públicas y el comportamiento de los actores.
Sin embargo, en un contexto de crisis recurrente lo que parece estar en juego en la reestructuración de los procesos productivos es la recuperación de las tasas de ganancia a través de costos decrecientes, en particular de los costos laborales. Es por esta razón que, tanto la orientación que asume la reestructuración productiva como sus consecuencias sobre el uso de fuerza de trabajo, las relaciones laborales y las condiciones de trabajo se constituyen en un campo de investigación relevante para comprender las transformaciones en el mundo del trabajo.
Se trata de profundizar en el estudio de la especificidad de los cambios en los procesos productivos en subconjuntos de unidades económicas organizadas de la manera empresarial, semiempresarial y familiar, en diferentes sectores de actividad y ámbitos geográficos (urbano-rural), con un enfoque y perspectiva orientados a dar cuenta de las tendencias más globales de la reestructuración productiva en el país. Para esto se adopta la noción de configuraciones sociotécnicas propuesta por algunos autores, que permite identificar las combinaciones que emergen de los cambios en cuatro dimensiones de los procesos productivos: tecnología, organización de la producción y del trabajo, relaciones laborales y perfil de la fuerza de trabajo. El examen de estas orientaciones supone también la consideración de otros factores tales como el tipo de bienes que se producen, el origen del capital, el acceso a factores productivos, la relación con los mercados y las articulaciones entre empresas/productores, etc.
En este campo de estudio, también cobra relevancia el análisis de la singularidad de los cambios en la base productiva de las unidades económicas campesinas y de pequeños productores rurales, los procesos de diferenciación económica a los que dan lugar y sus implicaciones en el uso de la fuerza de trabajo familiar y asalariada. Paralelamente, es necesario reexaminar el modo en que se articulan con otras formas de trabajo (pluriactividad) o liberan fuerza de trabajo por la vía de las migraciones y cómo esto contribuye a los procesos de proletarización y al funcionamiento de los mercados regionales de trabajo.
Asimismo, considerando la creciente fragmentación de los procesos productivos y la ampliación de modalidades de flexibilidad productiva basadas en la externalización de costos (subcontratación y conversión de tareas internas en servicios externos), que encubren relaciones laborales típicas y devienen en una sistemática sustracción de excedentes para la acumulación, este eje de investigación abre el espacio para profundizar en el análisis de sus modalidades de articulación y consecuencias para el de-sarrollo tecnológico-productivo de las unidades económicas subordinadas –agrícolas y no agrícolas–, y de la profundización de los procesos de precariedad del trabajo.
Esta perspectiva de aproximación permitirá recoger la diversidad y complejidad de las transformaciones en curso y comprender, desde sus distintos contenidos y rit-mos de difusión, las características de la reestructuración productiva en el país, su relación con las nuevas formas que adopta el uso y gestión de la fuerza de trabajo, así como sus consecuencias sobre las condiciones laborales y de reproducción social de los trabajadores.
Las investigaciones en este ámbito temático buscan responder a las siguientes preguntas básicas:
• ¿Cuáles son las combinaciones de bases tecnológicas, organizativas y de gestión que están presentes en el aparato productivo nacional (configuraciones sociotécnicas)?
• ¿Cuáles han sido los patrones de cambio y qué factores influyen en las configuraciones sociotécnicas en los diferentes sectores de la actividad económica? ¿Cómo se manifiestan en las grandes, medianas y pequeñas empresas?
• ¿Cómo se vinculan los cambios en las configuraciones sociotécnicas con las nuevas formas de uso y gestión de la fuerza de trabajo? ¿Cómo se reconfiguran las relaciones laborales?
• ¿Cuáles son los cambios que emergen de estas tendencias en las condiciones laborales y de reproducción de los trabajadores urbanos y rurales?
• ¿Cómo se vincula la orientación de los procesos de acumulación con los procesos de precariedad laboral?
• ¿Cuál es la incidencia en el largo plazo de los cambios en las configuraciones sociotécnicas sobre la productividad, la competitividad, el funcionamiento de los mercados de trabajo y el empleo?
TERCER EJE TEMÁTICO:
CONDICIONES MATERIALES, SUBJETIVIDAD Y ACCIÓN COLECTIVA DE LOS(AS) TRABAJADORES(AS)
El mundo del trabajo es un escenario esencial para entender los procesos sociales y las configuraciones resultantes en la formación social. Es un espacio de creación de valor, pero también de posicionamiento de los individuos o grupos, de interacciones y conflictos. Por lo tanto, es también un escenario central en la búsqueda, conquista y defensa de derechos como producto de un largo proceso de lucha de los trabajadores, campesinos e indígenas.
En el nuevo contexto de la globalización y la vigencia de políticas neoliberales globales, estas conquistas se están revirtiendo o erosionando; unas veces, por la vía del derecho o la afectación de las normas laborales, otras, por la vía de los hechos o la desregulación de facto del trabajo asalariado; y otras más, por la vía de la concentración de la propiedad, el acceso y control de los recursos productivos que afectan los derechos de los campesinos, indígenas y otros productores independientes.
Sin derechos en el ámbito del trabajo no es posible ejercer una ciudadanía plena. Reconquistarlos y defenderlos presupone actores colectivos capaces de agregar intereses, articular demandas y ponerlos en práctica; por lo tanto, presupone trabajadores activos en la definición y exigencia de sus derechos.
El actual contexto de cambios en la base material de producción y de profundas mutaciones en las relaciones laborales y en las condiciones de trabajo vuelve más compleja la mirada a los procesos de acción colectiva. Lejos de suponer una relación mecánica entre vida de trabajo, disposición y acción colectiva, es necesario explorar los procesos concretos en los que transcurre la producción de subjetividades y los espacios de posibilidad para la acción colectiva, considerando las mediaciones que están presentes en la construcción de prácticas, sujetos y movimientos laborales, campesinos e indígenas.
Aquí se entiende que las formas de vida, tanto en el espacio inmediato de trabajo como en la comunidad, promueven la emergencia de un universo compartido de intereses, experiencias sociales, tradiciones y sistemas de valores, que en conjunto producen disposiciones para la acción colectiva. En consecuencia, se trata de conocer los procesos que subyacen a la construcción de disposiciones compartidas que, en situaciones de crisis, llevan a la movilización de los actores, considerando tanto las relaciones sociales en el ámbito de la producción como de la reproducción.
Bajo este enfoque, la investigación busca conocer los mecanismos mediante los cuales las experiencias alcanzadas bajo las actuales condiciones de producción y reproducción social se proyectan en la subjetividad de los(as) trabajadores(as) y el grado en que ésta se traduce en: i) agregación de intereses; ii) repertorios de acción; y iii) estructuras de organización y movilización (deliberación, participación y toma de decisiones); es decir, se pretende avanzar en la comprensión de la acción colectiva, indagando a partir del movimiento mismo, de los actores que se movilizan y en el momento en que tiene lugar.
En este sentido, con un enfoque de proceso, el estudio de la acción colectiva está circunscrito a los movimientos laborales, campesinos e indígenas, sin dejar fuera de consideración su articulación con otros movimientos y actores sociales.
Las investigaciones en este componente del programa están orientadas a responder las siguientes preguntas básicas:
• ¿Qué características asume la construcción afianzamiento de identidades colectivas a partir del trabajo?
• ¿Cuáles son las posibilidades de agregación de intereses para la acción colectiva en el marco actual de heterogeneidad de los(as) trabajadores(as), en tanto sujetos de la exigibilidad de derechos?
• ¿Cuándo, dónde, por qué y cómo se da la acción colectiva de los trabajadores, campesinos e indígenas?
• ¿Cuándo, por qué y cómo se dan disposiciones compartidas para la acción colectiva entre las organizaciones laborales y sociales?
CUARTO EJE TEMÁTICO:
EL DERECHO SOCIAL Y LABORAL, TENDENCIAS DE REGULACIÓN Y EFECTOS SOBRE LOS(AS) TRABAJADORES(AS)
El aspecto más general de las transformaciones en el orden económico internacional, ocurridas en las últimas décadas, es la imposición de políticas dirigidas a establecer una economía de libre mercado que abarque al conjunto de los países. En este sentido, la liberalización de los distintos mercados ha comprendido también, de manera lógica, la reestructuración del espacio institucional y legal con el objetivo de adecuarlo a: i) la vigencia de un sistema económico orientado fundamentalmente a la maximización de ganancias económicas, a la concentración de la propiedad y el control de los recursos naturales por el capital transnacional; y ii) subordinar la institucionalidad legal a una jurisdicción supranacional impuesta unilateralmente.
Los cambios impuestos por la globalización sobre los procesos de reproducción y acumulación de capital han generado modificaciones en los regímenes jurídicos estata-les, los cuales ponen en evidencia las contradicciones entre las orientaciones públicas y privadas que privilegian el aumento de la rentabilidad económica y las que rei-vindican la responsabilidad y el interés social como principios rectores de las políticas públicas y del derecho.
En el plano nacional, esta tendencia se ha expresado en reformas estatales que tienen como principio rector la desregulación de los mercados de bienes y servicios. Esto ha afectado la propiedad de los medios de producción, reorientando la provisión y acceso a servicios públicos esenciales hacia dispositivos empresariales mercantiles y ha limitado el carácter de lo público en los roles de los diferentes agentes económicos y actores sociales.
Paralelamente, la reforma del Estado ha significado la modificación de diversas normas destinadas a asegurar el cumplimiento de los derechos esenciales y deberes establecidos en los distintos regímenes, mediante la re-estructuración de los órganos encargados de la fiscalización y del empleo de instrumentos operativos.
El escenario en el que se han producido estas modificaciones ha estado marcado por la debilidad de las de-mandas y reivindicaciones de las organizaciones sociales y por el repliegue paulatino del Estado en el ejercicio de su responsabilidad y su función social, hecho que dio lugar al relajamiento en el cumplimiento de las leyes y a la permisividad de la violación de derechos, particularmente los relacionados con el trabajo.
Los dos factores antes mencionados (desregulación de los mercados y retiro del Estado como reproductor del interés público) tienen consecuencias negativas sobre la capacidad estatal para garantizar el ejercicio pleno y soberano de los derechos y deberes de los ciudadanos.
Las múltiples evidencias apuntan a concluir que se ha promovido un escenario de creciente conflictividad social como efecto del desmantelamiento de la normatividad anterior y el persistente desconocimiento de las reglas provenientes de los usos y costumbres tradicionales, así como de la agudización de las inequidades económicas y sociales, traducidas en el incremento del desempleo, la desigualdad en la distribución de los ingresos y en la marginación de amplios sectores de la población del acce-so a recursos productivos (tierra, agua, capital, etc.) capaces de mejorar sus condiciones de producción y reproducción social.
En un sentido general, las investigaciones en este ámbito de estudio se dirigirán a identificar con precisión la orientación estructural y los objetivos que persiguen las transformaciones en los distintos regímenes jurídicos, colocándolos en relación directa con los impactos que su aplicación ocasiona sobre las condiciones de trabajo y de vida de la población.
Asimismo, propenderán a contrastar dichas tendencias y/u orientaciones con las que están presentes en otras experiencias latinoamericanas. El objetivo es alcanzar una explicación comprensiva que vincule los cambios en la institucionalidad legal con las orientaciones generales del capitalismo contemporáneo a nivel mundial.
Para estos propósitos, las investigaciones se orientarán a responder las siguientes preguntas:
• ¿Cuáles son las características ideológicas, organizativas y funcionales del nuevo esquema jurídico internacional con relación a los derechos económicos, sociales y culturales?
• ¿Cómo se adapta ese nuevo esquema económico internacional en el campo social y del trabajo en Bolivia?
• ¿Qué implicaciones tienen estos cambios en el estilo de desarrollo y las condiciones de reproducción de la fuerza de trabajo?
• ¿De qué forma (contenido y práctica) responden los movimientos sociales ante los cambios institu cionales con respecto a la exigibilidad de sus derechos?