Boletín OBESS: ¿Bolivia un paraíso laboral?

 

Abundó optimismo en el discurso de aniversario del Estado Plurinacional de Bolivia.

¿Bolivia un paraíso laboral?

Según el informe del Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia del pasado 22 de enero sobre los 10 años de gobierno del MAS, el país va por buen camino donde los logros en empleo e ingresos serían un ejemplo de este andar positivo.  Para valorar objetivamente la situación económica y social del país, el diagnóstico y los datos correspondientes deben ser precisos y fundados en fuentes de información confiables.  En este sentido, los datos mencionados  en el discurso del Presidente Morales sobre desempleo y salarios fueron imprecisos y confusos, cuyo único fin fue ocultar la verdadera situación económica y laboral del país.

Se señaló en el discurso por ejemplo que el desempleo bajó de 8,2% a 3,2% entre 2005 y 2015.[1]  El primer problema con esta afirmación es que en el año 2005, según datos oficiales de la Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas (UDAPE), la tasa de desempleo abierto[2] nacional no fue de 8,2%, sino de 5,4%, mientras 8,1% fue la tasa de desempleo abierto urbano. Si bien el dato destacado por el Presidente podría referirse a este último indicador, su mención no deja de ser impreciso.

Asimismo, el dato que corresponde a 2015 de 3,2% tampoco es correcto, tomando nuevamente la información de UDAPE.  El último año del que se tiene información oficial es 2014; no existe dato alguno para el año 2015.  En 2014, la tasa de desempleo a nivel nacional fue de 2,3% y la tasa urbana de 3,5%, datos diferentes al señalado en el discurso. Es más, en las ciudades capitales donde se concentra 59% de la población urbana del país,[3] la tasa de desempleo abierto fue ligeramente más alta (4,5%). Si se calcularan las tasas de desempleo para jóvenes de 15 a 24 años, mujeres, población con mayor nivel educativo (desempleo ilustrado) y para la población con los ingresos más bajos, con seguridad que estos indicadores serían más altos, considerando las tendencias del mercado de trabajo urbano en Bolivia reveladas por estudios del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA). Por tanto, la tasa mencionada por el presidente no solo es imprecisa, sino insuficiente para mostrar la situación del empleo y desempleo en 10 años.

Es importante destacar que, aunque la tasa de desempleo abierto sea baja - incluso por debajo de otros países con economías más desarrolladas como Australia (5,8%), Estados Unidos (5%) y Canadá (7%)[4] - no significa que Bolivia sea un paraíso laboral. Ahora bien, frente al pequeño porcentaje de población sin empleo en Bolivia, existe casi 11% de subempleo[5] y abundan los empleos precarios o de baja calidad. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2013, 56% de los obreros y empleados del país  no tenían seguro de salud y 51% no estaban afiliados a las AFP, lo cual indica un alto nivel de desprotección social.

Otro dato mencionado en el discurso fue el aumento considerable del Salario Mínimo Nacional (SMN). De acuerdo a  lo manifestado por el Presidente, entre 2005 y 2015 el monto del Salario Mínimo Nacional (SMN) aumentó en 273%. Según cálculos del CEDLA, entre 2006 y 2015, cuando el SMN se elevó de Bs. 500 a Bs. 1.656, se registró un incremento acumulado de 331%, cifra mayor a la señalada tomando incluso un año posterior al señalado en el informe presidencial.  Sin embargo, más allá de la imprecisión, este notable incremento fue meramente nominal considerando que el salario real – ajustado por la tasa de inflación – subió de manera más modesta.  Considerando los salarios reales, en 2006, el SMN de Bs 500 equivalía solamente el 46,8% de la Canasta Normativa Alimentaria (CNA)[6] estimada para ese año en Bs. 1.069, mientras que en 2015 el SMN de 1.656 representó el 71% de la CNA de Bs 2.331, lo que expresa un incremento insuficiente como para lograr el equivalente a una canasta alimentaria.  Asimismo, entre 2006 y 2015 el salario medio real se elevó en 198%, mientras que la CNA subió en 218%. 

Otra forma de ilustrar la brecha entre el salario nominal y real es ver los ingresos de un grupo ocupacional específico y el crecimiento del poder de compra que ejerce en el tiempo. Según datos del INE, el incremento acumulado del salario medio nominal de los obreros menos calificados[7] en el sector privado - donde trabaja la mayoría de la población ocupada - desde diciembre de 2005 a marzo de 2015 fue de 261%, escalando de Bs. 1.001 a Bs. 2.695.  En cambio, el salario medio real[8] en el mismo periodo subió 146%, es decir en menor proporción.  En consecuencia, es importante remarcar que las alzas salariales nominales que son generalmente mayores a los reales, no se ajustan a la realidad de los costos de alimentación y de una canasta básica requerida por los trabajadores del país.

Los datos nominales sobre el salario mínimo mencionados por el presidente Morales no son, por tanto, objetivos ya que desconocen los cambios efectivos que se produjeron en el poder de compra de este ingreso.

Sin un contexto económico y laboral objetivo y una explicación adecuada de los datos pertinentes sobre empleo y salarios, la información y “logros” destacados en el informe presidencial resultan  poco útiles para mostrar el país real que tenemos después de 10 años. Los estudios sobre empleo y condiciones laborales en el país realizados por el CEDLA y por otras entidades nacionales e internacionales así como las constantes luchas laborales por mejoras sustanciales en las condiciones de trabajo, coinciden plenamente en que el país no es precisamente un paraíso laboral. 

 


[1] La Razón 22/01/2016, “Gobierno: Tasa de desempleo bajó a 3,2% y salario mínimo subió 273% en última década”.

[2] El porcentaje de la población económicamente activa que busca empleo.

[3] INE, 2012.

[4] Australia: http://www.abs.gov.au/ausstats/abs@.nsf/mf/6202.0, Estados Unidos: https://cepr.net/data-bytes/jobs-bytes/jobs-2016-01, Canadá: http://www5.statcan.gc.ca/cansim/a26?id=2820087

[5] Dato de la UDAPE de 2014. Incluye subempleo visible, por horas, e invisible, por ingresos.

[6] El cálculo de la CNA se basa en un índice de los precios de alimentos ajustado por la tasa de inflación anual y el costo de alimentar a una familia de cuatro personas.

[7] En los grupos ocupacionales del INE, los obreros están separados en dos grupos, “especializados” y “otros”.

[8] Según el INE, el Salario Medio Real es determinado por la dimensión del Salario Medio Nominal y el nivel de precios de los artículos de consumo y servicios, obteniéndose de la relación del Salario Medio Nominal y el Índice de Precios al Consumidor con base en diciembre de 1995. (INE, Resumen Estadístico marzo 2015: El salario y la remuneración media nominal del sector privado registró variación positiva)   

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